España, 1 de diciembre. Este domingo, Joaquín Sabina cerró un capítulo histórico en la música en español con el último concierto de su gira de despedida “Hola y adiós”, en el Movistar Arena de Madrid, la ciudad “donde todo empezó”. Ante un recinto abarrotado, el cantautor puso fin a cinco décadas de carrera, dejando tras de sí un legado de canciones que marcaron generaciones. 
Hace más de un año, Sabina anunció que esta sería su última gira: 71 conciertos por España y América Latina para despedirse de los escenarios que tantas veces conquistó. “Ya no habrá más periplos interminables por recintos multitudinarios”, dijo entonces, anticipando el adiós que hoy se hace realidad.
El concierto en Madrid fue más que un espectáculo: fue un homenaje a la vida, a la poesía y a la música que Sabina convirtió en himnos. Con su voz rasgada y su inconfundible estilo, repasó clásicos que acompañaron historias de amor, desamor y bohemia, mientras el público coreaba cada verso con emoción contenida.
Joaquín Sabina no solo se despide de los escenarios, se despide como uno de los grandes referentes de la canción de autor, un poeta urbano que transformó la música en crónica social y sentimental. Su legado permanecerá en cada letra, en cada melodía y en la memoria de quienes crecieron con su voz.


