Viernes, 15 de Agosto de 2014 06:33 ADNredacción Ley de Herodes

Oaxaca de Juárez, 15 de agosto. Ayer, el gobernador Gabino Cué oficializó el envío de la Ley de Educación que preparó su gobierno, legisladores y dizque otras organizaciones amén de la Sección 22, al Congreso. Seguramente y aunque digan lo contrario, los diputados la aprobarán porque para ello ya les prepararon cañonazos desde la calle de Cosijopi, aunque el priistaAlejandro Avilés haya declarado lo contrario, terminarán apoyando al Mandatario. A los profesores les prometieron que pasará sin problemas y por ello decidieron regresar a clases. Pero esta rebeldía tendrá su costo, ya que el próximo 11 de septiembre se realizará la audiencia para la presentación de pruebas sobre la controversia constitucional que el Gobierno de la República presentó en contra de los poderes Ejecutivo y Legislativo de Oaxaca por las omisiones para aplicar las reformas educativas.El pasado 30 de junio la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que procedía la controversia, que quedó a cargo del ministroJorge Mario Pardo Rebolledo, quien tiene 60 días para presentar ante el pleno la resolución de si Oaxaca debe o no modificar su ley, y en qué términos, para que proceda la reforma educativa como en el resto del país. En ese caso, sería la SCJN la que tendría que decidir sobre el asunto, avalando la ley o declarando algunos de sus preceptos como inconstitucionales y, por tanto, inaplicables.La ley Cué tiene preceptos abiertamente contrarios a la reforma (escalafón en lugar de Servicio Profesional Docente, o ingreso por perfil en lugar de concurso). También contiene conceptos confusos y contradictorios con la norma federal.
De aprobarse, la Sección 22 mantendrá la venta y herencias de plazas y la entrega automática de las mismas a normalistas.Los maestros oaxaqueños no serán evaluados, ni despedidos, es más no prevé consecuencias para quienes reprueben dichas evaluaciones; No reconoce al INEE como autoridad única para establecer los lineamientos de las evaluaciones, ni al Servicio Profesional Docente (SPD) como vía de mejora para los maestros oaxaqueños.No menciona como causal de rescisión el que un maestro falte a clases tres días consecutivos o tres días discontinuos en un mes, sin justificación. Lo más seguro es que esta papa caliente se la mande el gobierno oaxaqueño al federal donde finalmente se decidirán las cosas, así Cuédeclarará que la Corte tiene la última palabra y queda bien con los profesores, mientras que Peña y Chuayffet como verdugos, y entonces el problema se trasladará al DF donde los maestros iniciarían nuevamente las protestas, porque ya “es cuestión federal”.