Jueves, 14 de Agosto de 2014 19:43 Abel Santiago Abel Santiago

Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 14 de agosto. El nueve de agosto es el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, lo que quiere decir que en todas partes a los llamados pueblos originarios se les da un trato aparte, no de privilegio sino de discriminación, porque no se les integra a toda la población sino que se les mantiene marginados, como una clase aparte, inferior desde luego, por la que los otros sectores de la población, la oficial en especial, dicen luchar para rescatarlos del atraso natural en que se encuentran, precisamente por el trato que reciben al no incorporarlos a los programas de asistencia social.
El ocho de este mes estuvo en San Juan Chamula Enrique Peña Nieto, acompañado por el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, los dos ridículamente ataviados con el traje tradicional chamula, para conmemorar el Día Internacional de los Pueblos Indígenas y celebrar un encuentro con representantes de los despectivamente llamados pueblos indígenas de México, a quienes ofreció trabajar para construir mejores condiciones de desarrollo. Dijo que a estos pueblos ha estado cumpliendo con sus compromisos de campaña, lo que no se ha visto porque siguen en las mismas condiciones históricas, o peores aún desde que el demagogo Ejército Zapatista de Liberación Nacional invadió la selva lacandona dizque para luchar por los derechos de las pueblos indígenas, pero que muy lejos de ello los ha explotado, viviendo y recibiendo jugosas dádivas en su nombre. Peña Nieto afirmó que México es una nación con 14 por ciento de población indígena, o sea 15 millones de personas que viven en el olvido y la marginación, a pesar de que existe una flamante Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas. Pura burocracia y gastadero de dinero del presupuesto si vemos los resultados habidos hasta la fecha.
Lamentablemente, como lo hemos dicho, este problema no es sólo nacional sino internacional, como se desprende del título de la fecha conmemorativa, y porque este año la Organización de las Naciones Unidas enfatizó más lo que no se ha hecho pero que se debe hacer por estos pueblos. La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos lamentó que los pueblos indígenas sigan siendo “desproporcionalmente afectados por la pobreza” y enfrenten discriminación y exclusión en la toma de decisiones políticas y económicas. Llamó a unir esfuerzos para combatir la discriminación, asegurar el respeto por las culturas, identidad e instituciones de los pueblos indígenas, así como promover su contribución a la diversidad cultural y proteger su herencia y recursos culturales. Informó que el próximo mes “tenemos una oportunidad única para demostrarlo, pues se reúnen en Nueva York para la Primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas”. Esta reunión de sus representantes estatales se efectuará los días 22 y 23 de septiembre.
El secretario general de la ONU informó que el 15 por ciento de los habitantes del mundo que viven en pobreza extrema son indígenas. Con motivo también del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que desde hace dos décadas se celebra el nueve de agosto, dijo que este año se dedicará la conmemoración a acortar las diferencias y hacer efectivos los derechos de los pueblos originarios. Comentó que aunque varios países tienen marcos constitucionales y legislativos en los que se reconoce a los pueblos indígenas, muchos no los aplican, en tanto que otros ni siquiera los tienen, lo que deja a los pueblos originarios y a sus tierras expuestos a amenazas. Aseguró que los indígenas se enfrentan con obstáculos comparativamente mayores al progreso, y que estas barreras afectan el desarrollo de las sociedades en su conjunto. El titular de la ONU afirmó que en la Primera Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas, se expondrán puntos de vista y mejores prácticas para hacer efectivos los derechos de las comunidades originarias, incluyendo la consecución de los objetivos de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. La discriminación generalizada hará que el organismo máximo de las naciones realmente afronte y comprenda los graves problemas que viven estas comunidades.
El académico Federico Navarrete Linares, miembro del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México, dijo que los pueblos indígenas enfrentan nuevas amenazas contra sus derechos fundamentales, pues a la par de la discriminación, marginación, explotación y falta de oportunidades, son víctimas del despojo de sus riquezas y territorios. Aseguró que los pueblos originarios viven en rezago social y económico en comparación con el resto de la población, sin acceso a servicios de salud, vivienda, educación o protección social, lo que redunda en índices elevados de analfabetismo, enfermedades, muertes infantiles y maternas, desnutrición, con una esperanza de vida menor a la del resto de los mexicanos. A esto se agrega la explotación y adulteración de sus costumbres y tradiciones, que se hacen aparecer como muestras de folclor, cultura y herencia histórica recibida por toda la población, mientras a los auténticos valores se les niega hasta el derecho de su originalidad en estos menesteres.
En las zonas urbanas, como se ve, también sufren igual discriminación los habitantes de los pueblos originarios. El trato que reciben es injusto porque no se les integra al resto de la población, e igualmente sufren la carencia de los servicios sociales, por más que los seguros populares afirmen que están al servicio de las clases desprotegidas. El caso de los migrantes es prueba de ello. La constancia de la discriminación es la misma celebración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, porque se les está dando un lugar aparte, un trato diferente al que recibe todo el resto de la población. Cuando este vocablo desaparezca y se instaure la verdadera justicia social, dejará de existir la clasificación que hoy se tiene de estos grupos de mexicanos.