Oaxaca de Juárez, 6 de mayo. Oaxaca sólo el 11 por ciento de las viviendas cuentan con agua y solo el 1 por ciento cuenta con agua diariamente, la escasez del vital liquido se ha agudizado en temporada de estiaje, aseguró el doctor Juan José Santibáñez Santiago, experto en gestión del agua urbana en México y jefe de la Unidad de Estudios Rurales y Urbanos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa.

En entrevista para ADNSureste, el profesor invitado en la Universidad de Tsuda, Tokyo, Japón, explicó que actualmente desarrolla el proyecto de investigación “Gestión del Agua y Modelos Alternativos de Abasto y Tratamiento de Aguas Residuales en Grandes Metrópolis”.
Ante la escases de agua, detalló que a partir de esta investigación trabajan en modelos alternativos de abasto y propuestas para ciudades como Oaxaca.

“Nosotros buscamos soluciones, una de estas es la necesaria implementación de un trabajo de educación para el mediano y largo plazo, porque la autoridad está obligada a proporcionar agua en calidad y cantidad suficiente, en estos momentos la autoridad no lo puede hacer pero la ciencia si puede ayudar”.
El también director del Museo Gota de Agua de la UAM, recordó que otra importante propuesta es la necesidad de reutilizar ó reciclar el agua.
“En Oaxaca a lo largo de varios años se han contratado empresas para limpiar el Río Atoyac, empresas que al final engañan ya que si es posible rescatar este río aplicando la ciencia como la cavitación, a partir de la cual se limpia el agua con cualquier nivel de contaminación para que con presión hidráulica se cambie su diámetro”.

“El agua hierve y estalla matando a todas las bacterias, las agrupa, al igual que a los metales pesados, y al final obtenemos 98 por ciento de agua potable”.
“El liquido después de este proceso es potable, por norma no se puede beber pero si se puede utilizar para las demás necesidades del hogar”, precisó.
Indicó que con este procedimiento de limpieza el vital liquido se podría reciclar por calles o manzanas y nunca más requerir agua de la red para las necesidades de todos los días.
El especialista en Análisis del Desarrollo Asiático, expuso que en la UAM también han desarrollado dispositivos para convertir la tapadera del sanitario en un lavamanos y en lugar de desperdiciar 36 litros de agua recargar el tanque.
Subrayó que solo al lavarse las manos en promedio se gastan de 2 a 5 litros de agua que al final se va al drenaje.
“Este dispositivo se ha desarrollado en la UAM a un bajo costo y permite reciclar esta agua”, señaló.
Manifestó que este modelo de sanitario se inventó en Japón, “ yo lo conozco desde 1970, en ese país se utiliza desde hace 51 años, en la Universidad se puede enseñar a hacer con solo 150 pesos, se le ofrece a cualquier autoridad interesada en ahorrar agua de verdad, este sistema no nos obliga a dejar de gastar pero se ahorra agua”, insistió.
El investigador, lamentó que en ciudades como Oaxaca el sistema de agua potable esté mal planificado, sin recuperación de costos de energía eléctrica para extraerla, con fugas en la red en donde por cada litro se pierde la mitad, panorama que en general se repite en todo México.
“Otra investigación que la UAM ha puesto a disposición de los mexicanos es la utilización de filtros que permitiría ahorrar el costo de los garrafones de agua que al final, ni es pura ni potable, porque muchos de los parámetros que exige la norma no se cumplen por parte de las empresas purificadoras”.
“Estamos tomando agua con demasiado cloro, eso garantiza que no hay bichos pero el cloro produce cáncer en nuestro organismo”, comentó.
Aseguró que hace falta voluntad política para solucionar esta problemática del uso y cuidado del agua y si no la hay debe de haber voluntad ciudadana.
“Ya estuvo suave de perder calidad de vida, por eso debemos de presionar con la ley para que se cumpla el derecho humano de contar con agua en cantidad y calidad”.
Criticó que en Oaxaca hayan presentado muchos programas para limpiar el río Atoyac y hasta hoy no se haya limpiado ni un solo litro, “nosotros podríamos hacer que las descargas de agua a este afluente sean de agua potable, porque dinero si hay lo que no hay es presión ni suficiente voluntad ciudadana para cambiar las condiciones en las que se vive”, concluyó el doctor.


