Oaxaca de Juárez, 8 de agosto. En dos semanas; el sábado, 22 de agosto; como parte del programa municipal denominado Fandango Gastronómico, si así lo disponen las autoridades, hablaré en La Calera, de la historia del barrio más antiguo y más grande de la ciudad de Oaxaca, El Marquesado.
Pero ¿Qué es? ¿qué fue? y ¿dónde se localiza La Calera?
Es una fábrica de ideas; albergue temporal para mentes creativas: pintores, escultores, fotógrafos; promotores culturales, de turismo; para hacer estudios empresariales y de servicio social.
Cuenta con áreas de trabajo para talleres, conferencias y biblioteca; área bioclimática, planta de tratamiento de agua, salas, salones y terrazas; muebles con cubierta de vidrio templado de 6 mm., de material reciclado de la fábrica original, de la segunda fábrica, de la fábrica de aceite y de una imprenta. Todo con la idea de hacerla sustentable sin perder, como dejé asentado, su fisonomia original.
Hoy, 31 de julio, he regresado a La Calera a dónde venía, de niño, a jugar beisbol; me sorprende gratamente ver que a pesar del tiempo transcurrido no ha perdido su fisonomia original. Como ícono, en el patio, se levanta un enorme molino vertical.
Esta es parte de la historia de lo que fué la Calera y lo qué es en este momento.
Como dejé asentado arriba, en el barrio más grande, más antiguo de Oaxaca, El Marquesado, sin el ex y con ese, tal cómo dice el texto del Decreto No. 11, de fecha 7 de diciembre de 1908, del Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Oaxaca Emilio Pimentel, que, a la letra dice, y cito: Artículo 1o.- El pueblo de Santa María Oaxaca, conocido igualmente con el nombre de “El Marquesado,” dejará de serlo en el sentido legal de la palabra, pasando á formar parte de la Ciudad de Oaxaca de Juárez de la que constituirá el Cuartel Noveno. Hasta aquí la cita.
El pueblo de Santa María Oaxaca, El Marquesado, era la puerta de entrada o salida para la ciudad de Oaxaca. Tenía parroquia, ermita, panteón, Cabildo, Casa de Cabildo, cabecera judicial con dos juzgados de lo criminal, cárcel, dos jardines públicos, uno de ellos con kiosco para audiciones musicales (el único jardín con kiosco, aparte de el del zócalo de la ciudad de Oaxaca), tres ahuehuetes, garita, calle central adoquinada, un camino real.
Más tarde tuvo terminal de tranvías, estación de ferrocarril, gasolinera, alumbrado público, fábrica de cerveza, cuatro molinos de trigo, dos centros de reuniones sociales (El Ojito de Agua y El Jardín de la T), lavaderos públicos, huertas, cuatro pasajuegos, danza folklórica de Los Jardineros; plaza de toros y de gallos. Además de panaderías, fabricas de sombreros, y a mitad del siglo pasado (XX) el depósito de Pemex, fábrica de refrescos Pepsicola, purificadora de agua, la Superagua y … una fábrica de cal.
En 1957, entre la parte posterior del panteón de El Marquesado y la carretera Internacional 190, que sube al Fortín, se localiza un lugar, que, en ese entonces, estaba muy lejos del centro de la Ciudad; formado por laderas que son parte del cerro del Fortín; ni siquiera servían para sembrar. Allí pastaban chivos, burros, ganado vacuno y se podían ver coyotes, zorros, liebres, conejos y aves de rapiña como gavilanes, halcones y águilas.
El señor Jesús Torres Barriga, reconocido emprendedor oaxaqueño, pensó en crear una fuente de trabajo para los campesinos y artesasnos que llegaban de diferentes regiones del estado para avencindarse en El Marquesado.
A pesar de no contar con materia prima en esta parte de la Ciudad, decidió poner una fábrica de cal. Así nació, en 1957, Cal Oaxaca que tardó, según cuentan los viejos del barrio, seis años en hecharse a andar.
En 1964 Don Mario Torres, compra a su papá Cal Oaxaca. En 1965, Cal Fortín, pasa a ser Cal Lobo; en 1975 la Ciudad había absorbido el Panteón y la Calera y, en consideración a los vecinos, a los que llegaba el polvo de la cal, deja de operar.
Durante 27 años estuvo abandonada; en 2002 llega el nuevo propietario y empieza a limpiar en lugar; trabajo que a la fecha, 2015, no termina. Se han recuperado y habilitado espacios para innovación social, arte y cultura.
La Calera funciona actualmente con un conjunto de talleres y espacios destinados para el desarrollo de programas creativos, académicos y experimentales. Como un espacio autónomo y sustentable, que busca proyectos interdisciplinarios que modulen la convergencia de los residentes, la comunidad circundante y los visitantes en general, con base en la convivencia, la creatividad, la creación y transmisión de conocimiento.
Su Misión es impulsar el desarrollo de proyectos creativos sustentables, a través de la oferta de espacios industriales reacondicionados y mediante la participación directa en la organización, fomento y difusión de los mismos.
Su Vision: ser un espacio que posibilite la creación, desarrollo y exhibición de proyectos interdisciplinarios en línea con las necesidades de su entorno y tiempo. La Calera contará con los espacios y herramientas que permitan lograr resultados y continuidad en los proyectos que gestionen.
Su Objetivo: incrementar el número y calidad de espacios para el desarrollo de proyectos creativos sustentables.
La Estrategia, reforzar el conocimiento público sobre la ubicación y actividades efectuadas en La Calera.
Sus Valores, el uso de energías alternativas, materiales y agua reciclados, con énfasis especial en la rehabilitación y vida de espacios y naturaleza dentro de La Calera, así como en los proyectos que apoya.
*Miembro del Seminario de Cultura Mexicana
Desde Santa María Oaxaca


