Oaxaca de Juárez, 8 de agosto. El antecedente de la fundación de la ciudad de Oaxaca es Luhula’a, la ciudad trazada y habitada por los zapotecas ochocientos años antes de la invasión de los bárbaros españoles, leer la cédula real de la ciudad de Antequera, y por acuerdo secreto de Zaachila III y Ahuítzolt, Gay, 1982, p. 100, los mexicas establecen pacíficamente (y no como dice el promocional de Oaxaca Cultural que: arrasaron a los zapotecos, 40 cosas que no sabías de Oaxaca) su cuartel al que llaman Huaxyacac, que en nahuátl significa en la loma de los huajes (considerando por lógica, inteligencia y sabiduría que los huajes no tienen nariz, como repiten los que acostumbran pasar por la puerta ancha; es más fácil repetir un error que buscar la verdad), yacatl no sólo significa nariz, sino también promontorio, pequeña altura, pequeña elevación; Bustamante 1992, p. 7
La cédula real de la fundación de la villa de Oaxaca o de “Segura de la Frontera” Gay, 1982, p. 153, fechada el 14 de septiembre de 1526, firmada por del emperador Carlos V, refrendada por su secretario Francisco de los Cobos y rubricada por el presidente del Consejo de Indias, obispo de Osma, por los Obispos de Ciudad Rodrigo y de Canarias y por el Lic. Beltrán, se mandaba repartir los solares a los invasores —para arraigarlos y no quisieran desertar y regresar a España en dónde no tenían libertad los que eran exconvictos, los demás no tenían en España, tierra ni blasón ni fortuna— y demás personas que quisiesen ser vecinos de Oaxaca, que sólo tuvo en este diploma el título de villa, Gay, 1982, p.154-155. Esta última cita de Gay prueba que habla de Oaxaca y no de Antequera.
Advirtiéndose en la misma cédula, que de preferencia se designasen los lugares más cómodos para los templos que se hubiesen de edificar, así de regulares como del clero secular.
Uno de los lugares más cómodos para los templos es el que eligieron, según José Antonio Gay y Burgoa, para edificar el templo de San Juan de Dios, la primer catedral en la ciudad de Oaxaca a cien metros del cause del río que, por desbordarse cada año durante la temporada de lluvias, los mexicas nombraron en náhuatl: Atoyac que quiere decir: río que se desborda.
El virrey Antonio de Mendoza pasó por Oaxaca rumbo a Perú y escribió al rey: Este lugar era, como es natural, terrenos anegadizos cubiertos de carrizales, bañados con frecuencia por los derrames del Atoyac.
Eran del todo inhabitables. “A mi me parece, decía el mismo señor Mendoza, que de la plaza abajo no se deben hacer casas de nuevo , ni V.S. dé favor para que nadie labre si no fuere á la parte de arriba de la iglesia”. ob.cit. p.207.
Se sabe, escribe Gay, que en la villa de Oaxaca, para el ejercicio del culto entre los vecinos, residía, permanentemente otro (sacerdote), cuyo nombre se ignora, quien edificó el primer templo, bastante humilde en verdad, pues era de paja, pero que sirvió de catedral al primer obispo de Antequera.
Sin embargo en la obra de Gay, pag. 377 viene una nota importante que pasa desapercibida y que debe resaltarse por su importancia histórica; textualmente dice: “Nosotros (Gay) hemos dicho que fue el primer templo de la ciudad (se refiere a san Juan de Dios), fundados en las indicaciones del padre Burgoa; sin embargo, en las gacetas de México de 1629, se da por cierto que la primera iglesia fue el Carmen de abajo. En lo personal me apego al testimonio documental de las gacetas de México: la primera iglesia en Oaxaca fue: el Carmen de abajo.
Nadie puede decir que los mexicas que se establecieron en Huaxyacac y en el pueblo de Santa María Oaxaca tuvieran más derecho que los invasores españoles a los terrenos del pueblo, pues los dos habían sido invasores y colonos del lugar que en estricta justicia era de los zapotecas de Luhula´a —los que hablan con sabiduría—, sus primeros pobladores.
En 1523 edificó una buena casa y otra Francisco Maldonado (al Sur de Huaxyacac y al Norte de la zona que inundaba el río. La de él ocupaba dos manzanas: de Oriente a Poniente estaba entre lo que actualmente es Bustamante y 20 de Noviembre y la dividía la calle de Flores Magón y de Norte a Sur, se localizaba entre Las Casas y Aldama. La casa la construyó sobre un cú, en la segunda calle de Flores Magón, frente a la Plaza del Marqués. La de Francisco Maldonado se ubicaba sobre Las Casas frente a la Plaza de Cortés) y nombro como teniente y mayordomo de sus haciendas a su cuñado Juan Suárez.

