Oaxaca de Juárez, 18 de diciembre. Todavía estamos vivos, todavía estamos presentes y afortunadamente somos los maduros de este tiempo.
Somos los que podemos llevar el mensaje a cualquier barrio, a cualquier distrito a cualquier pueblo y a llevar el entusiasmo que nos da querer a Oaxaca.
Por eso amigos debemos leer el libro de Gerardo, porque alimentarnos de nuestro origen; alimentarnos de lo propio nos puede hacer muy diferentes.
A pesar de la lluvia del martes en la noche, la Sala Arcelia Yañíz de la Casa de la Cultura Oaxaqueña, fue insuficiente para escuchar la presentación, auspiciada por el Seminario de Cultura Mexicana Corresponsalía Alberto Bustamante Vasconcelos de Oaxaca y la Casa de Cultura Oaxaqueña, del libro Tierra de sol, suspiro por verte…
Se lee en la contraportada del libro: Es asombrosa su tarea de investigación, su búsqueda constante, continua, permanente, para dar los testimonios que fraguan la imagen de Huaxyacac, desde lejanos tiempos, con aconteceres impresionantes, nuestras raíces, sus detalles históricos, testimonios veraces traídos de otras fuentes, pero siempre enriquecidos con muy personales puntos de vista del autor. (…) Tu libro, Gerardo, no será un libro más, sino un libro con carácter que le da su contenido, porque los temas que trata, no están desarrollados fríamente, sino con la calidez que le da tu destreza, de un acto decidido, hacer de la verdad una gala auténtica, firma: Arcelia Yañiz
La presentación fue hecha por la directora de ADN Sureste, Rebeca Romero; por el Lic. Jorge Machorro Flores, por el Dr. Herón Justo Canseco Pérez y por el autor Gerardo Castellanos.
Por razones de espacio sólo comparto las palabras del Dr. Herón Canseco Pérez, que con sencillez, humildad y sabiduría, característica de este Doctor en Filosofía, le escuchamos decir con vehemencia:
Gerardo Castellanos Bolaños, caro amigo; amigos de siempre
Cuando las nubes amorosas envuelven el cerro de San Felipe, y prodigan las hondonadas y cimas de Oaxaca, nuestro sentir emocionado nos permite llenar la voluntad de cada quien para nutrirla de enriquecedora ambrosía y saber, como los hermanos de ayer, los del presente y los que apenas están por venir para integrarse a nuestros valles, qué somos.
Dónde vivimos; cómo queremos vivir. Momentos eternos como éste, en que a pesar de todo, los días avanzan en universal y misterioso viaje en el que nos toca vivir, y en el preludio del descanso en el que obligadamente hacemos juicio de nosotros mismos y tenemos el poder de conversar sobre lo que nos une al universo; entre ello, el misterio de las letras que se hacen alfabeto.
Luego el escrito que traza nuestra voz para llenar de sentido y sentimiento lo que llamamos experiencia; cuantos ofician en la comunicación la verdadera fe de principios que trazan ideas, sueños, cimientos que construyen fuertes muros y techumbres, donde como humanos guardamos la vida, nuestro afán, nuestra esperanza.
Hoy nos congrega Gerardo Castellanos Bolaños; el tema a tratar es el vuelo de su escrito Oaxaca tierra de sol, suspiro por verte.
Leer su temática es ir al encuentro de todos y cada uno de nosotros. Produce en el lector reflexiones sin fin y nos lleva a nuestra identidad como pueblo, para encontrar nuestra propia conclusión.
A todos, la motivación de su escrito, nos muestra claramente el origen de Oaxaca, desde la explicación de sus diferentes nombres, en zapoteco Didjazaa, Ñuhundua en mixteco, Huaxyacac en náhuatl, villa Segura de la Frontera y Tepeaca de los españoles, Villa de Santa María Oaxaca y su diferencia con la villa de Antequera; sus fuentes materiales; el hecho social que constituyen los primigenios pueblos indígenas, sus hechos trasmitidos esotéricamente de boca a oído entre sus generaciones; sus profecías, sus tradiciones, sus leyendas, los fenómenos naturales, sus catástrofes vividas, sus códices y su interpretación de los hechos.
Las versiones orales y escritas de los invasores. Todas coinciden en el lugar; interpretan tiempos y nombres de los principales actores; sus miedos y sus mitos; sus engaños y esperanzas para dar forma a Oaxaca, patrimonio de oaxaqueños y ahora también Patrimonio de la Humanidad.
Sus fuentes reales, los actos jurídicos, los primeros documentos oficiales según los invasores; la controvertida verdad de la nueva fe como instrumento que va más allá de su materia para justificar a través de su acto el injusto despojo desde una bula papal que sólo justificaba la acción invasora, pues la verdadera fe, no puede nunca justificar ni el abuso y menos lo injusto.
Aporta el autor una amplia bibliografía que se refiere a la fundación de lo que hoy es Oaxaca; al mismo tiempo refiere con precisión la invasión, el genocidio y el holocausto.

