Poblar y despoblar Huaxyacac
Gerardo F. Castellanos Bolaños
Oaxaca de Juárez, 18 de julio. Nadie puede decir que los mexicas que se establecieron en Huaxyacac y en el pueblo de Santa María Oaxaca tuvieran más derecho que los invasores españoles a los terrenos del pueblo, pues los dos habían sido invasores y colonos del lugar que en estricta justicia era de los zapotecas de Didjazaa —los que hablan con sabiduría—, sus primeros pobladores.
Huaxyacac fue poblada y despoblada cuatro veces:
1.- El 25 de diciembre de 1521, Huaxyacac fue invadida por Francisco de Orozco. Despojaron de sus casas y expulsaron a sus moradores y la repoblaron con el nombre de villa de Tepeaca o Segura de la Frontera. Despoblada por orden de Hernán Cortés, que decidió conservarla para su encomienda.
2.- De septiembre a diciembre de 1522, sin conocimiento, y por supuesto sin autorización de Hernán Cortés, Juan Gutiérrez Cedeño, Gutierre de Badajoz, repoblaron Huaxyacac.
Se erigió formalmente con nombramiento de alcaldes y regidores que hiciesen cuerpo de república, aunque sin autorización del rey que se obtuvo en 1526 y que recibieron en 1528 y se ejecutó, el viernes, 24 de julio de 1529. Se hizo el reparto de solares entre los cien y ciento veinte soldados, “que allí querían morir é fazer villa” dentro de los cuales se contaban: Juan Gutiérrez Cedeño, Hernando o Gutierre de Badajoz primeros padres de la patria; Francisco de Orozco, Juan de Burgos; Diego de Guinea, de San Miguel, repostero de Cortés en su viaje a Honduras; Román López, N. Ojeda, Lorenzo Genovés, Ochoa vizcaíno, hombre rico y preeminente, Tarifa, Astorga, Francisco Flores, Gonzalo Domínguez, Juan Núñez de Mercado, Francisco de Álvarez, Hernán Juárez de Mazuelos, Gaspar de Vargas, Catalina Muñoz y una portuguesa de crecida edad.
Cortés ordenó despoblarla porque no había sido erigida villa por competente autoridad y nunca “tal villa es mandado facer”. Comisionó a Diego de Ocampo para despoblarla.
El comisionado Diego de Ocampo puso en prisión al alcalde Gutierre de Badajoz y regidores, quitándoles sus repartimientos, condenándolos a perder sus bienes y aun sentenciándolos a muerte, pena que no se ejecutó porque el intento sólo era obligarlos a dejar el lugar. La villa se tuvo como definitivamente abandonada.
La determinación de Cortés era alejar del lugar a los españoles que estorbaban a sus propósitos de ser el único dueño de esta tierra.
En 1523 edificó una buena casa y otra Francisco Maldonado (al Sur de Huaxyacac y al Norte de la zona que inundaba el río. La de él ocupaba dos manzanas: de Oriente a Poniente estaba entre lo que actualmente es Bustamante y 20 de Noviembre y la dividía la calle de Flores Magón y de Norte a Sur, se localizaba entre Las Casas y Aldama. La casa la construyó sobre un cú, en la segunda calle de Flores Magón, frente a la Plaza del Marqués. La de Francisco Maldonado se ubicaba sobre Las Casas frente a la Plaza de Cortés) y nombro como teniente y mayordomo de sus haciendas a su cuñado Juan Suárez.
3.- A fines de 1524 Cortés viajo a Honduras para reducir al orden y a la subordinación debida a Cristóbal de Olid; durante su ausencia, fray Gonzalo de Salazar y Pedro Almíndez Chirinos, se apoderaron de su autoridad propagando el rumor de que Cortés había muerto.
En 1525, removieron del cargo al mayordomo de Cortés; nombraron a Andrés de Monjaraz como primera autoridad y mandaron, de hecho, a levantar la villa que había querido desolar.
A los pocos pobladores españoles de Huaxyacac se debieron agregar algunos de los soldados de Pedro Almíndez Chirinos.
En junio de 1526, habiendo regresado de las Hibueras, Cortés despobló por tercera vez la villa, poniendo sus administradores en Huaxyacac.
En noviembre de 1527 Cortés se embarcó para España para negociar el marquesado del valle de Oaxaca.
El 6 de julio de 1528 le fue concedido el título de marqués del Valle de Oaxaca, como una pequeña remuneración por los eminentes servicios que había prestado a la corona de España.
4.- En 1528, durante la ausencia de Cortés, engañando al Rey y engañando y traicionando al mismo Hernán Cortés, algunos de sus soldados veteranos, resentidos por no haber recibido su parte del botín y patrocinados por la Real Audiencia, presidida por Nuño de Guzmán; atropellando el derecho de los indios de Huaxyacac, a los que expulsaron del lugar y por cuarta vez, decidieron poblarla, dándole el nombre de villa de Antequera.
Le pusieron Antequera porque era una villa española, así de sencillo y para hacer cree al Rey que no era lo mismo que Oaxaca, Santa María Oaxaca, villa comprendida entre las del Marquesado del Valle.
castilan.gerardo.castellanos@

