Gerardo Felipe Castellanos Bolaños*
Oaxaca de Juárez, Oaxaca. 20 de junio. Desde hace más de diez años, a través de ADN Sureste, hemos manifestado, a nivel local, nuestra preocupación por el calentamiento global. El día de hoy, 17 de junio de 2015; esta preocupación ha sido externada, también, por el Papa Francisco, a nivel mundial, en su encíclica Laudato si. Este problema mundial nos afecta a todos, pero directamente a nuestros nietos, a nuestros hijos y a nosotros mismos.
Del 29 de noviembre, al 10 de diciembre de 2010, se celebró en Cancún, la XVI Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP16), para enfrentar el problema de fondo, que es, el calentamiento global del planeta.
Es urgente y esencial que el mundo actúe ante el cambio climático, que es una realidad palpable, más allá de cualquier duda científica.
La pobreza debe ser el centro de las negociaciones; porque el hambre es la primera consecuencia del cambio climático, y juntos son los mayores desafíos para la humanidad. Otro es la falta de agua, podemos tener tierra y maíz para sembrar pero si no tenemos agua ¿qué vamos a cosechar?
Eva Kjer Hansen, ministra danesa de Agricultura, dice que la agricultura no debe ser vista solo como «parte del problema», sino como una «vía esencial» para su solución. En su opinión, si se mejoran los métodos agrícolas desde un punto de vista sostenible, se puede incrementar la productividad y combatir el hambre.
Todos tenemos un papel que desempeñar en la construcción de un futuro, en el que los recursos naturales se protejan, y la prosperidad y la salud estén al alcance de todos los ciudadanos.
El sentido común nos dice que las inundaciones que acabamos de sufrir, la tromba en Ciudad Acuña; el mar de fondo en las costas oaxaqueñasy otros desastres naturales son resultado del cambio climático y anuncian el peligro que corremos por la disminución en la producción de alimentos.
Los que tenemos la fortuna de vivir en Oaxaca, pensamos que no sufriremos el efecto de los problemas por el calentamiento global; o que sólo es responsabilidad de los presidentes de bienes comunales o municipales que continúan autorizando a los talamontes para que sigan deforestando y degradando los bosques del pueblo; desafortunadamente no es así, es un hecho verdadero, y efectivo, que nuestros nietos, hijos y nosotros mismos no tendremos agua, alimentos y combustibles en los próximos años.
El Papa Francisco en su Encíclica ‘Laudato si’ escribe: “El gemido de la hermana Tierra se une al gemido de los abandonados del mundo”.
“No basta con reunir información o saciar nuestra curiosidad”, sino que se debe “tomar conciencia y saber cuál es la contribución que cada uno puede aportar”.
“La Iglesia debe promover debates científicos honestos”.
“Basta mirar la realidad con sinceridad para ver que existe un grave deterioro de nuestra casa común”.
El calentamiento es consecuencia del “el enorme consumo de algunos países ricos tiene repercusiones en los lugares más pobres de la Tierra, especialmente en África, donde el aumento de la temperatura unido a la sequía hace estragos en el rendimiento de los cultivos”.
“La deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control, pero no ocurre lo mismo con la deuda ecológica. De diversas maneras, los pueblos en vías de desarrollo, donde se encuentran las más importantes reservas de la biosfera, siguen alimentando el desarrollo de los países más ricos a costa de su presente y de su futuro”.
Esto ya lo estamos viviendo en todo el territorio nacional. Está aumentando la cantidad de casos de lluvias extremas y se están generalizando. Más aún, la frecuencia e intensidad de las ondas de calor, las inundaciones y las sequías van en aumento. En Oaxaca nos damos cuenta que el clima de la Tierra está cambiando, porque lo sentimos.
Hay, además, graves consecuencias para la salud humana si no se pone control al cambio climático, particularmente mayor morbilidad y mortalidad como resultado de olas de calor, inundaciones y sequías. Más aún, cambiaría la distribución de algunas enfermedades como la influenza y el cólera, haciendo más vulnerables a las poblaciones humanas.
Si el estado, municipios y agencias municipales no adoptan políticas de protección ambiental, se acelerará la desaparición de bosques, peces, reservas de agua dulce, y se generarán más enfermedades.
Si continúa el ritmo actual de vida, la tierra no podrá sostener a las próximas generaciones que sufrirán más escasez de agua y alimentos.
El sistema climático de la Tierra es un proceso complejo e interactivo en el que intervienen la atmósfera, la tierra, la nieve, el hielo, los océanos y los seres vivos. Dos factores producen cambios en la atmósfera: fenómenos naturales, como por ejemplo erupciones volcánicas y el aumento en los gases de efecto invernadero generados por el hombre, como el dióxido de carbono.
En 2007, el cuarto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático descubrió que el sistema climático se estaba calentando. Los científicos están más del 90 por ciento seguros de que las concentraciones de gases de efecto invernadero generadas por el hombre son la causa principal del calentamiento.
El Papa Francisco dice en su Encíclica: “Es previsible que, ante el agotamiento de algunos recursos, se vaya creando un escenario favorable para nuevas guerras, disfrazadas detrás de nobles reivindicaciones”.
“Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad”.
“El sometimiento de la política ante la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de las cumbres mundiales sobre medio ambiente. Hay demasiados intereses particulares”.
“Muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos”.
“Muchos de aquellos que tienen más recursos y poder económico y político parecen concentrarse, sobre todo, en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas”.
“A veces puede ser necesario poner límites a quienes tienen mayores recursos y poder financiero”.
*Miembro del Seminario de Cultura Mexicana
Santa María Oaxaca
castilan1o@yahoo.com

