Oaxaca de Juárez, 18 de septiembre. Desde la raíz del pasado, que no lograron destruir ni exterminar ni el intruso encomendero ni el latifundista, percibimos las voces que se alzan cada vez más fuerte, reclamando ser escuchadas para trasmitirnos la fuerza necesaria que consolide los rasgos que nos distingan y confirmen como mexicanos.
Los nombres de las calles de la ciudad de Oaxaca son el vínculo con la fama, la gloria, la victoria, lugares y épocas. Las hazañas que evocan, forman parte de los rasgos y del carácter propio y distintivo que heredamos de nuestros abuelos maternos; los que hicieron la historia hace casi ocho mil años; cultos, sabios y poderosos.
Durante la invasión, los oaxaqueños eran tratados, según Gay, como: “menos que esclavos… y en los caminos sustituían ventajosamente con el nombre de tamemes, a las bestias de carga”; no teníamos nombres de héroes, ni gestas heroicas, ni fechas que conmemorar.
Las calles tenían nombres que reflejaban, hasta 1884, alguna característica de cada cuadra: de la Carnicería, del Zacate, del Pasto, de la Alfalfa, del Pulque, de la Loza, del Carbón, de la Leña, de la Nevería, del Matadero, del Menudo, del Mesón, de la Comisaría, del Colegio de Niñas, de los Herreros, de los Coheteros, del Susto, del Cuajo, del Panadero, de la Tamalera, del Mecatero, del Pañuelito, del Chorro, de la Caja.
Del Catarro, del Amor, de la Amistad, de la Fama, del Apretón, del Desafío, del Progreso, de la Desgracia, del Apuro, del Brinco, del Tropiezo, del Porrazo, del Triste, del Cuscus, del Solitario, del Genio.
Otras tenían nombres de animales: del Gorrión, del Cenzontle, del Canario, del Jilguero, del Tordo, del Tecolote, del Gato, del Ratón, de las Ratas, Gallos Viejos, Carneros, del Burro, del Erizo, de la Garza, del Grillo, de la Zorra, de la Liebre, de la Mosca.
En 1848, siendo gobernador del estado Dn. Benito Juárez, se pusieron nuevos nombres a algunas calles de la ciudad.
En 1884, siendo gobernador del estado el General Mariano Jiménez, se hizo la substitución total de los nombres tradicionales.
En 1916, también se cambiaron algunos nombres.
En nuestros días, los nombres de las calles son conocidos por la masa popular, el pueblo, como un punto de referencia; como el nombre del lugar en donde viven o a dónde van a trabajar o a divertirse, y sin saber por qué, llama a las calles: Armenta y López, Trujano, Tinoco y Palacios, Crespo, M. Bravo, Margarita Maza, Alcalá, Flores Magón, Miguel Cabrera, García Vigil, Xicoténcatl y las Casas.
Deben ser conocidos y admirados por sus hazañas y virtudes, entre otros, José María Armenta y Miguel López; Felipe Tinoco y José Palacios; Valerio Trujano, Manuel Sabino Crespo, Miguel Bravo, Margarita Maza, Macedonio Alcalá, Ricardo Flores Magón, Miguel Cabrera, Manuel García Vigil, Xicoténcatl y Bartolomé de las Casas.
El Coronel Miguel López, nació en 1772 en Cacalote, sujeto al pueblo de Puruándiro, Valladolid (hoy Morelia, Michoacán), de oficio arriero, casado con María Salvadora Díaz.
Sentenciado a muerte por la Real Sala, por ser emisario insurgente.
Fue fusilado, a las 12 horas del 31 de diciembre de 1810, en el atrio del templo de Carmen alto, su cadáver fue colgado a la horca y después le cortaron la cabeza, los brazos y las piernas, que se exhibieron en parajes públicos fuera de la ciudad; el tronco fue enterrado en el convento de El Carmen alto.
El Sargento José María Armenta, nació en 1775 en Cacalote, sujeto al pueblo de Puruándiro, Valladolid (hoy Morelia, Michoacán), de oficio sastre, casado con María Regina Parra.
Sentenciado a muerte por la Real Sala, por ser emisario insurgente.
Fue fusilado, a las 12 horas del 31 de diciembre de 1810, en el atrio del templo del Carmen alto, su cadáver fue colgado a la horca y después le cortaron la cabeza, los brazos y las piernas, que se exhibieron en parajes públicos fuera de la ciudad; el tronco fue enterrado en el convento de El Carmen alto.
Felipe Tinoco y José Palacios conspiraron en 1811 en el ex-convento de la Concepción, unidos al padre Ordóñez elaboraron un plan de Revolución.
Los juzgó y sentenció a muerte, Bernardino Bonavía, Auditor de Guerra. El padre Ordóñez, pudo defenderse, Palacios se volvió loco y aún así, junto con Tinoco, fueron fusilados en la plaza del Mercado el 25 de septiembre de 1811.
El sitio corresponde en la actualidad al No. 214 de la calle de las Casas, en la mitad de la pared sur de la Casa Fuerte. Tinoco y Palacios fueron decapitados y colocadas sus cabezas en la vía pública.
Cuando Morelos ocupó Oaxaca en 1812, mandó recoger los fragmentos de los cuerpos de Armenta y López, así como los de Tinoco y Palacios.
Los restos de los héroes fueron depositados en una caja forrada de raso negro y adornada con lujo. En la noche del 3 de diciembre de 1812, todas las campanas de los templos de la ciudad comenzaron a tocar a duelo. Al día siguiente, desde las seis de la mañana se dijeron misas de réquiem.
A las 8 de la mañana, Morelos, acompañado de los militares de más alta graduación, del Ayuntamiento, del Cabildo Eclesiástico y de una multitud de particulares, condujo, del Carmen Alto a la Catedral, la caja conteniendo los restos de los cuatro héroes, misma que fue recibida por el cura del Sagrario. Morelos ocupó su sitial y las autoridades civiles y militares sus sillones y escaños.
Concluida la misa fúnebre, el ataúd fue paseado solemnemente por los cuatro portales de la Plaza de Armas, zócalo; al salir del Portal de Clavería, la comitiva entró a la Catedral por la puerta sur. Los restos fueron inhumados en una de sus capillas.
Valerio Trujano, nació el 19 de mayo de 1767, en la población de Tepecoacuilco, Guerrero; fue hijo de don Manuel Salvador y doña Ana María; adoptó el apellido de Trujano en honor de José María Trujano, oriundo de este mismo lugar y de oficio arriero.
En septiembre de 1811 en Tlapa, Guerrero, Valerio Trujano se presentó al general José María Morelos, quien lo envió a ocupar el pueblo de Silacayoapan; desempeñando la misión con éxito. Después, en unión de don Miguel Bravo lo enviaron a Oaxaca donde encontró y atacó a Francisco Paris Tecamaxtla.
Durante su exitosa participación en la lucha de independencia, el 2 de enero de 1812; marchó a Yanhuitlán para combatir a Regules; después Trujano marchó a Cuicatlán, donde derrotó a Manuel Güendulain, quedando muerto este jefe realista.
El 5 de abril de 1812 marchó a Huajuapan, donde combatió a los realistas Bonavía, Juan Antonio Calderas, y Regules; a pesar de la ventaja de sus adversarios Trujano se fortificó a toda prisa y con el metal de las campanas fabricó cañones que le ayudaron a resistir el asedio de ciento once días.
Los clérigos insurgentes Sánchez y Tapia marcharon en su auxilio con un gran número de gente, abundantes víveres y nueve cañones; pero al acercarse a la plaza, el 17 de mayo de 1812 Calderas los atacó sorpresivamente y los hizo huir, perdiendo artillería y alimentos. Y así, sin municiones, solicitó ayuda a Morelos, que se hallaba en Chilapa.
Morelos mandó a don Miguel Bravo con ochocientos hombres; también fueron vencidos. El propio Morelos acudió en auxilio de Valerio Trujano, operando ambos de modo combinado, para hacer que los realistas abandonaran el sitio; Calderas muere en el combate, Regules se fuga; los insurgentes obtienen un gran botín: doce cañones, miles de municiones, más de dos mil fusiles y como doscientos prisioneros realistas. Allí mismo organizó Trujano el batallón San Lorenzo y con él sostuvo otros encuentros.
El coronel Valerio Trujano, murió en combate, en el rancho de La Virgen, en Tepeaca, Puebla, el 7 de octubre de 1812. Fue sepultado en Tehuacán, Pue., con honores militares.
Dentro de la Columna del Ángel de la Independencia, sobre la calle Paseo de la Reforma, en el Distrito Federal, se encuentran los restos de Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, Miguel Hidalgo y Costilla, Mariano Matamoros, José María Morelos y Pavón, Víctor Rosales, Pedro Moreno, Xavier Mina, Vicente Guerrero, Leona Vicario, Guadalupe Victoria, Andrés Quintana Roo y Nicolás Bravo.
Y tus templos, palacios y torres se derrumben con hórrido estruendo, y sus ruinas existan diciendo: de mil héroes la patria aquí fue.
*Miembro del Seminario de Cultura Mexicana
Desde Santa María Oaxaca
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