Oaxaca de Juárez, 6 de noviembre. ¿Amor? ¿Celos? ¿Rabia? Sin duda alguna, el caso de la oreja de Vincent Van Gogh (1853-1890) es el acto más famoso de automutilación de la historia del arte. Sin embargo, más de un siglo después, el motivo que llevó al pintor a someterse a semejante castigo sigue siendo un enigma. Teorías no faltan: muestra de un genio torturado, evidencia de su enfermedad mental o incluso el resultado de una pelea con su colega francés Paul Gauguin.
Con todo, el historiador de arte Martin Bailey restó credibilidad a todas ellas y asegura ahora que Van Gogh actuó de esta manera al enterarse del compromiso de su hermano Theo. El miedo a quedarse solo, sin dinero y, en definitiva, sin el apoyo del hombre que le estaba permitiendo dedicar su vida a los lienzos fue lo que llevó al holandés a cortarse la oreja el 23 de diciembre de 1888. Bailey llegó a esta conclusión tras reunir cartas familiares inéditas de la época y ahora argumenta su hipótesis en un libro que saldrá a la luz el jueves en Gran Bretaña bajo el título Studio of the South, Van Gogh in Provence.
Hasta ahora, diferentes académicos habían asumido que el pintor supo del compromiso de su hermano cuando éste le fue a visitar en el hospital donde se recuperaba precisamente de las heridas en su cabeza. Lesiones que se atribuían a la discusión con Gauguin. De hecho, la web del Museo Van Gogh explica que éste «se cortó la oreja tras una pelea con Paul Gauguin, artista con el que había estado trabajando durante una época en Arles».
Malas noticias de París. “Creo que el desencadenante de la automutilación ha sido en gran medida pasado por alto”, escribe ahora el experto. “Pocas horas antes de que Van Gogh se cortara la oreja, recibió una carta de París. La misiva traía noticias de que su hermano había conocido a Johanna (Jo) Bonger, una joven holandesa que estaba de visita en la capital francesa. Pocos días después, habían decidido casarse”, matiza. El experto recalca que “Vincent temió entonces perder a Theo, su compañero más cercano”. “Estaba realmente preocupado. Le invadió la angustia ante la posibilidad de que su hermano pudiera retirarle el apoyo financiero que le había permitido dedicar su vida al arte, ya que al fin y al cabo se centraría ahora en formar su propia familia”, se analiza en el nuevo libro.
El autor añade: “Si Van Gogh se hubiera sentido exultante por el compromiso, es prácticamente inconcebible que se hubiera cortado parte de su oreja unas horas después de recibir las noticias de Theo, cualesquiera fueran otras dificultades a las que se enfrentara, incluso su deteriorada relación con Gauguin”. “El compromiso pudo no haber sido haber la causa fundamental, pero sí la que provocó este acto destructivo”, añade. Las cartas entre miembros de la familia del genio, que se encuentran en el archivo del Museo Van Gogh de Amsterdam, muestran que recibió una carta de Theo sobre su subsidio financiero el 23 de diciembre. El contenido de esa carta se desconoce en sus detalles. Pero el libro arroja luz al misterio al explicar que el hermano mayor de Jo Bonger, Henry, recibió una correspondencia ese mismo día que contenía noticias sobre el compromiso de Jo y Theo.
La muerte acecha. Theo y Jo se habían comprometido sólo una semana después de esta reunión casándose luego el 18 de abril de 1889. Theo murió de sífilis dos años más tarde, apenas seis meses después de que su hermano. La fructífera y tormentosa relación de los hermanos está recogida en una de las correspondencias más famosas de la historia del arte, Cartas a Theo.
La Razón



