Mundo Mascota
Oaxaca de Juárez, 4 de junio. Todas las mañanas, cuando me levanto, siempre salgo a la calle con Chamán, mi perro, y juntos hacemos deporte. Él sabe dónde no tiene que pararse, cuándo hay que cruzar una calle o en qué lugares debe esperarme para que lo ate, porque llegamos a una carretera o lugar donde no puede ir suelto. Y si algún día no podemos salir, él lo entiende perfectamente. Sabe cuándo está lloviendo, o cuándo hace demasiado frío, o, incluso cuándo no me encuentro bien. ¡Todo lo entiende!
Si tienes perro entenderás perfectamente todo esto que te cuento. Porque sólo los que tenemos, o hemos tenido, perro en nuestra vida, conocemos con detalle la inteligencia que tienen; es que, a veces, hasta con una mirada ya nos entienden. Y se ponen tristes o contentos si nos ven así a nosotros.
Vale, no estoy contándote nada que no sepas. Pero, ¿sabías que ya está demostrado científicamente que los perros detectan, entienden y saben distinguir las emociones de los humanos?.
Que los perros lloran lo sabemos todos, ¿y a que no sabes que también ríen?. Pero es que, además, ¡son capaces de distinguir entre un dialogo normal, una risa o un llanto humanos!
Estudios científicos que avalan esta teoría
Es cierto que ha habido ya varias investigaciones científicas sobre el comportamiento de los perros ante determinadas situaciones. En la Universidad de Atlanta, el neurocientíficoGregory Berns fue el primero en utilizar un escáner con un perro, con intención de estudiar las reacciones en su cerebro ante olores familiares y desconocidos.
Pero en la Hungarian Acacemy of Science de la Universidad Eotvos Lorand en Budapest (Hungria) han hecho otra investigación que merece la pena comentar. Es muy bonito conocer cómo consiguieron que once perros fueran capaces de mantenerse quietos dentro del escáner donde, a través de resonancia magnética, tomaron imágenes de sus cerebros.
Según el autor de la investigación, Attila Andics (que, por cierto, es el responsable de un gran numero de investigaciones relacionadas con perros y humanos), los perros tuvieron doce sesiones de entrenamiento tras las cuales estuvieron durante siete más en la habitación del escáner; tras esta preparación fueron capaces de estar un tiempo de ocho minutos quietos mientras les hacían la prueba. Y estaban tan contentos!!

