Oaxaca de Juárez, 29 de noviembre. El empresario Ricardo Salinas Pliego acaba de recuperar el acceso a los dominios de sus casinos en línea, pero eso no significa que pueda celebrar con todo y ruleta. Aunque el Juez Sexto de Distrito en Materia Administrativa en la CDMX concedió una suspensión provisional para operar Ganador Azteca, las cuentas siguen congeladas por sospechas de lavado de dinero.
“Se concede la suspensión provisional para el único efecto de que deje de surtir efectos la ejecución de la orden de bloqueo, interrupción o deshabilitación electrónica”, resolvió el juez, quien además instruyó a NIC México a reactivar los sitios bet365.mx y betano.mx, controlados por TV Azteca.
Pero apenas 24 horas antes, la jueza Luz María Flores Alva se negó a desbloquear las cuentas bancarias del operador. Así que por ahora hay casinos abiertos… pero sin dinero en la caja.
Una ficha más en la guerra de Salinas Pliego con el Gobierno
La cosa no termina ahí. El show completo incluye la suspensión de 13 casinos por parte de la Secretaría de Gobernación, luego de que la UIF y la SHCP detectaran flujos raros, movimientos en efectivo, operaciones internacionales y plataformas digitales sin supervisión.
“Se trata de casinos que operan de forma física y virtual, por lo que la suspensión de actividades se llevó a cabo de manera inmediata para garantizar la legalidad”, advirtió la Segob.
Grupo Salinas, por supuesto, acusó “persecución de Estado”.
“Uso faccioso del aparato del Estado”: Grupo Salinas
“En una nueva muestra del uso faccioso del aparato del Estado para asediar a Grupo Salinas por todos los frentes… la UIF investiga a Ganador Azteca S.A.P.I. de C.V., y Operadora Ganador TV Azteca”, reclamó el consorcio.
Según ellos, el conglomerado cumple con todo lo legal y normativo. Aunque la Suprema Corte de Justicia ya dictaminó este mes que Salinas Pliego debe pagar más de 48 mil millones de pesos en impuestos, y otros 67 millones por deuda de Nueva Elektra, además de 580 millones de dólares a acreedores extranjeros.
Lo que está claro es que aunque el magnate recuperó sus dominios, la banca sigue cerrada y los dados del juicio apenas están rodando.

