Dario Nolasco
Oaxaca de Juárez, 5 de enero. “Chavita” (Salvador García Martínez) era una persona que no tenía complejos, un hombre que en las fiestas abría la pista de baile y escogía a la mujer más alta que se encontraba en el lugar, la más llamativa, o la más guapa, sin importar los comentarios a su alrededor. (Chavita, era muy chaparrito).
Bonachón, el famoso “Chava Biuse”, como lo conocían los compañeros del medio periodístico, siempre fue el alma de las reuniones y las fiestas que en algunas ocasiones compartimos en su paso por ADNsureste, en donde se caracterizó por ganar siempre “la nota” en una sana competencia con los mismos colegas de la agencia.
El “Pan de Muerto”, -un apodo que le causaba gracia- se inició contando historias en la página roja, (como empiezan los buenos reporteros); decía que no necesitaba más que una pluma y un pedazo de papel para tomar los datos y luego reproducirla en la máquina de escribir o más tarde en un computadora, por eso de la tecnológía.
En las reuniones siempre con su picardía y buen ambiente, disfrutaba de los amigos, de una buena charla y porque no decirlo, también de un buen vodka, su bebida preferida.
En sus inicios, quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo, era flaco, recién salido del Bachillerato partió de Oaxaca a conocer otros lugares y después retornó para dedicarse a lo que finalmente fue su pasión, el periodismo.
Laboró en diversos medios impresos en la sección policíaca, para después incursionar como encargado de prensa del entonces presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Leopoldo de Gives, en donde la buena vida, “las Garnachitas, las caguamas y las Velas Istmeñas” hicieron del flaco, un hombre robusto. Así nos lo regresaron.
En su andar como reportero tuvo a su cargo la jefatura de prensa durante la conformación del Partido Indígena “Unidad Popular” y el Movimiento Unificador y Lucha Triqui (MULT), encabezado por Heriberto Pazos Ortíz, cuando Héctor Sánchez compitió por la gubernatura de Oaxaca.
En los últimos meses estuvo laborando en diversos medios impresos y digitales siempre buscando llevarle a sus lectores la mejor noticia del momento.
La buena vida que se dio el buen “Chavita” tuvo sus consecuencias y finalmente esta madrugada partió de este mundo, luego de librar una batalla en un hospital, de donde lo vimos salir con la esperanza de una nueva oportunidad, haciendo bromas de la rigurosa dieta que los médicos le habían ordenado.
Para quienes lo conocimos y apreciamos deja un hueco difícil de llenar (no sólo por su gordura sino por el buen trato) extrañaremos al amigo, al compañero de brega, extrañaremos leer sus notas, sus crónicas, porque allá donde partió, el cielo necesitaba de una pluma para escribir las historias como aquí los relataba.
Esperemos que sus seres queridos y su familia encuentren pronta resignación y paz en sus corazones para aceptar su partida.
Y, sus amigos del “gremio”, lo extrañaremos, pero sabemos que finalmente ha encontrado la paz y la tranquilidad.
Descansa en paz, Amigo.

