Ramiro Santaella
Oaxaca de Juárez, 5 de enero. “¡ Ya está, ya la mandé, ya está arriba!”- decía con voz segura Salvador al momento que se le preguntaba si tenía los datos de la nota. Presumía de oportuno y ágil cuando trabajamos en la agencia ADNSureste.- “¡ Ya la tiene la jefa!”-argumentaba en alusión a nuestra directora Rebeca Romero.
Hace unos 20 días fui a visitarlo a su casa en la colonia Reforma. Comentó su experiencia hospitalaria en el Hospital Civil, del trato que recibió, de los males que tenía y del proceso de recuperación. Chava no se mostraba desanimado ni decaído; al contrario, tenía optimismo en su vida sin saber que días después partiría del mundo terrenal. 
Se le extrañará en los medios de comunicación y los amigos que supimos en parte algo de su vida. Cuando Leopoldo de Gyves de la Cruz fue presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Chava se desempeñó como jefe de prensa al igual que cuando Héctor Sánchez López, al amparo del naciente Partido Unidad Popular (PUP) con Heriberto Pazos Ortíz, contendió por la Gubernatura del Estado.
En la mesa de convivios sin Chava no era fiesta, nunca faltaron los biuses ya que su familia es de la rama de la carnicería y muchas veces el convivio con él fue hasta altas horas de la madrugada. En las pláticas, alguna vez comentó haberse graduado de ingeniero mecánico pero dejó los cables y las herramientas la pluma y el papel lo llamaron para toda la vida hasta que ésta le fue arrancada en las últimas horas.
Se fue el famoso “Pan de Muerto” Chava y a su familia se le dan las condolencias y la resignación por su partida.
