Edwin Meneses
Juchitán de Zaragoza, Oax. 23 de febrero. El clima de violencia registrado en el Istmo de Tehuantepec ayer domingo, provocó la suspensión de clases en alrededor de mil 200 escuelas de la región, medida preventiva que mantiene en sus hogares a más de 11 mil estudiantes y cerca de 8 mil docentes, ante el temor generado por los recientes hechos de inseguridad.
Autoridades educativas y directivos escolares optaron por priorizar la integridad de la comunidad estudiantil, luego de los acontecimientos violentos que encendieron las alertas en distintos municipios istmeños, donde la incertidumbre y el miedo marcaron la jornada.
En ciudades como Juchitán de Zaragoza, la paralización también alcanzó al sector económico. Más de mil locatarios del mercado público “5 de Septiembre” decidieron cerrar sus establecimientos, dejando prácticamente desierta una de las principales zonas comerciales de la región.
La suspensión de actividades comerciales se replicó en numerosos negocios formales, que optaron por no abrir sus puertas ante el ambiente de tensión.
Calles vacías, cortinas abajo y escuelas cerradas reflejan el impacto social y económico que la violencia ha generado en el Istmo de Tehuantepec.

