Oaxaca de Juárez, 28 de febrero. El pasado 6 de febrero, un terremoto de magnitud histórica sacudió varias regiones de Turquía y Siria, causando la muerte de más de 50,000 personas, según un balance compilado por la Agencia France-Presse (AFP) a partir de varias fuentes.
El terremoto dejó a ambos países sumidos en el dolor, en una región que ya está marcada por la violencia y el conflicto. Siria, en particular, está fragmentada tras casi doce años de guerra civil.
Desde el 6 de febrero, la información se basaba en el balance publicado por los cascos blancos, los socorristas voluntarios de las zonas rebeldes, que hacían un recuento de las víctimas halladas por sus equipos.
Este terremoto ha sido uno de los más mortales de la historia reciente en esta región del mundo, y se ha posicionado como el quinto más letal en este siglo.

