Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 29 de septiembre. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, reconoció que el pueblo oaxaqueño es generoso y desprendido a pesar de tantas carencias y necesidades en las que se vive.
En su mensaje, durante la misa dominical que ofició en la Catedral Metropolitana, pidió enseñar a los hijos a ser generosos, a no perder la humildad y sencillez, y sobre todo a no vivir presumiendo lo que tienen.
Frente a decenas de fieles oaxaqueños, recordó que las personas en muchos momentos se pueden desprender de lo que tienen, sabiendo que Dios los apoyará, pues siempre recompensa al ciento por uno, y sabe en que momento, de ahí la importancia de tener un corazón generoso.“También se le debe decir al Señor que los purifique, que si de algo sirve su sufrimiento lo tome para ayudar a sus seres queridos”.
Subrayó que en su momento, todos moriremos independientemente de la situación económica, por lo que no se debe de dejar de hacer algo por quienes menos tienen.
“Se debe ser generoso, pues las personas no se van a quedar pobres ya que Dios es generoso y sabe dar a manos llenas al que sabe compartir y ayudar a los demás, las manos de las personas en algún momento son las de la providencia, se le puede ayudar al prójimo en lo que necesite”, añadió
Puntualizó que en Oaxaca al salir a los pueblos encuentra personas muy generosas que aunque tienen grandes necesidades ponen en las manos un billete o una moneda a los que de verdad lo necesitan.

