Oaxaca de Juárez, 9 de febrero. El peso mexicano abrió la sesión en 17.26 unidades por dólar, un nivel que lo mantiene dentro de su promedio técnico reciente y todavía con soporte relativo frente a la divisa estadounidense. No obstante, el desempeño de la moneda local se da en un contexto marcado por presiones inflacionarias internas y tensiones diplomáticas externas, factores que comienzan a limitar su margen de apreciación.
Información de Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants indica que los mercados financieros arrancan el día asimilando la decisión del Banco de México de pausar el ciclo de recortes en la tasa de interés, una medida orientada a evaluar el reciente repunte de los precios. El consenso del mercado anticipa que la inflación mensual podría acelerarse hasta 3.82%, desde el 3.69% previo, lo que refuerza la cautela entre los inversionistas.
Banxico y Fed marcan el pulso del tipo de cambio
El diferencial de tasas entre México y Estados Unidos continúa siendo el principal ancla del peso mexicano, al favorecer estrategias de carry trade. Sin embargo, este soporte enfrenta nuevos retos ante el endurecimiento del discurso de algunos miembros de la Reserva Federal (Fed) y la elevada expectativa por la publicación de las nóminas no agrícolas (NFP) en Estados Unidos.
Estos datos serán clave para determinar si el dólar retoma fuerza a nivel global, lo que podría traducirse en presiones adicionales para las monedas emergentes, incluido el peso mexicano.
Tensiones comerciales y ruido político elevan la prima de riesgo
En el ámbito geopolítico, el panorama se complica por el reciente envío de más de 800 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba desde el puerto de Veracruz. Aunque la acción se enmarca en una decisión soberana, ocurre en un momento de fricción con la administración de Donald Trump, quien ha comenzado a calificar al T-MEC como un acuerdo “irrelevante”.
A este discurso se suma la presión para que la producción automotriz regrese completamente a Estados Unidos, así como la propuesta del PAN de incorporar una cláusula democrática en el tratado comercial. Este cúmulo de factores introduce incertidumbre política y podría incrementar la prima de riesgo país, afectando la percepción del mercado sobre México.
Perspectiva del peso mexicano: volatilidad y cautela en los mercados
La expectativa para la jornada apunta a una alta volatilidad, con un sesgo hacia una depreciación moderada si los datos de inflación confirman el repunte previsto. En ese escenario, el tipo de cambio podría moverse dentro de un rango de 17.22 a 17.38 pesos por dólar.
Si bien el peso sigue mostrando resiliencia gracias a su atractivo financiero, la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC y el riesgo de posibles represalias comerciales limitan su potencial de apreciación. Los analistas advierten que cualquier comentario agresivo desde la Casa Blanca, particularmente en torno al sector automotriz, podría llevar al tipo de cambio hacia la zona de 17.50 pesos por dólar antes del cierre de la sesión.
Publimetro
