Oaxaca de Juárez, 6 de febrero. Estudios científicos muestran que pasar largos periodos sentado está asociado con un mayor riesgo de acumulación de grasa en el hígado, una condición conocida como enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD).
Este vínculo se mantiene incluso en personas que hacen ejercicio de forma regular, lo que indica que el tiempo sedentario tiene efectos dañinos propios, independientes de la actividad física.
La investigación también ha encontrado que este riesgo no depende del índice de masa corporal (IMC), lo que significa que personas que no tienen sobrepeso también pueden verse afectadas.
Permanecer sentado durante muchas horas puede alterar el metabolismo, reducir la sensibilidad a la insulina y afectar la forma en que el hígado procesa las grasas, favoreciendo su acumulación.
Estos hallazgos subrayan que, para proteger la salud del hígado, no basta con hacer ejercicio: también es fundamental reducir el tiempo total que pasamos sentados a lo largo del día, incorporando pausas activas y movimiento frecuente.
Fuente: Journal of Hepatology.

