Oaxaca de Juárez, 25 de junio. Una nube de polvo, que coincidió con la llegada al país del que viene del Sahara, cubrió por 25 minutos el cielo de la comarca lagunera de Coahuila y Durango.
La tolvanera, que no tiene relación con el fenómeno que atraviesa el Atlántico, sorprendió a la población y estuvo acompañada vientos de 79 kilómetros por hora.
Aunque las autoridades reportaron que la nube no dejó lesionados, sí fueron derribados 23 árboles en Torreón y Matamoros.
Cerca de las 10:00 horas de ayer, la tormenta de polvo pintó el cielo de la región lagunera de un color marrón y sorprendió a los ciudadanos que estaban en ese momento en la calle, que tuvieron que resguardarse por los fuertes vientos, la poca visibilidad y un cambio brusco en la temperatura.
Una vez que concluyó la tolvanera, comenzó a llover. La Subsecretaría de Protección Civil estatal dijo que el fenómeno se produjo por la interacción de un frente fuera de temporada y un canal de baja presión en el noreste del país.
VEN BENEFICIOS EN ARENA
El polvo del Sahara es un fenómeno cíclico que varias veces al año atraviesa el Atlántico y que más que catastrófico es benéfico, pues funciona como fertilizante natural.
Luis Ladino, del Instituto de las Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, explicó que cada año los desiertos africanos emiten a la atmósfera 800 millones de toneladas métricas de partículas finas de polvo, el cual contiene minerales que fertilizan el océano y la tierra, por lo que los suelos de Yucatán, Quintana Roo y Campeche pueden verse beneficiados.
Para México, el fenómeno no es cuestión de alerta, ya que, de acuerdo con el meteorólogo Héctor Magaña, investigador del Instituto de Meteorología y Astronomía del CUCEI, en Guadalajara, Jalisco, contamos con una barrera natural, la Sierra Madre, la cual inhibe que la nube pase al centro del país.

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