Oaxaca de Juárez, 10 de septiembre. Basta de eufemismos, México está en una dictadura. Se dice que vamos rumbo a un estado autoritario, que estamos de regreso al autoritarismo priísta, como sí nunca hubiéramos tenido ese periodo democrático, que inició el 11 de octubre de 1990 con el arranque del IFE
y que terminó con la llegada de la 4T al poder en 2018. 
El Instituto Federal Electoral (IFE), fue un órgano constitucional autónomo encargado de organizar las elecciones federales, es decir, el responsable de la elección del Presidente de la República, senadores y diputados federales. Fue la máxima autoridad en materia electoral en México durante el periodo del 11 de octubre de 1990 al 3 de abril de 2014.
El IFE era un órgano constitucional, pues al igual que los Poderes de la Unión, su existencia estaba contemplada directamente en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Con la reforma política electoral de 2014, impulsada por Enrique PeñaNieto (Presidente de México 2012-2018), se acordó la disolución del IFE para dar paso a la nueva institución llamada Instituto Nacional Electoral (INE).
Andrés Manuel López Obrador (Presidente de México 2018-2024), llega al poder mediante este órgano democrático. Y curiosamente, es él, el que se encarga de desmantelar la democracia. Luego entonces, es una falacia decir que estamos regresando a la dictadura priísta. A López Obrador, en 2018, Peña Nieto le entregó un país con 28 años de democracia; no le entregó una dictadura.
El desmantelamiento y perversión del INE lo ejecuta López Obrador, y pone en práctica el Golpe de Estado Electoral, cuando la presidente del INE, Guadalupe Taddei, antes del comienzo del proceso electoral federal 2023 – 2024, permite las anti constitucionales campañas adelantadas del partido político Morena; que hicieron popular a la actualcpresidente Sheinbaum, con un derroche de recursos de procedencia dudosa, pero, no fiscalizados.
El Golpe de Estado Electoral, propiamente dicho, lo ejecuta la presidente del INE la Sra. Taddei, al asignarle a Morena y sus aliados, un 74 por ciento de representación con un 52 por ciento de votación, algo completamente anti constitucional, que ratificó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), también de forma completamente anti constitucional. ¡Ese fue el Golpe de Estado Electoral!
Al hacerse del Poder Legislativo, solamente siguió el apropiarse del Poder Judicial, mediante un proceso electoral fraudulento, montado y avalado por el INE. Ese fue el debut en sociedad del INE, avalando y contabilizando, un fraude con boletas rellenadas en serie y que nunca pasaron por las urnas.
Este detalle de las boletas sin doblez, tiene una explicación muy sencilla. Las urnas que se instalan en las casillas, tienen una ranura, cuyo objeto es que la boleta que se va a depositar en esa urna, tenga que ser doblada, porque de otra manera no es posible hacerla pasar por la ranura de la urna.
Esta condición fue pensada precisamente, para que en el momento del recuento de votos, al finalizar el día de la jornada, solamente se contabilizaran las boletas que legal y obviamente, habían sido depositadas en la urna correspondiente. Dejando fuera de la contabilidad, a cualquier boleta que no hubiera pasado por este trámite. Evitando que los mapaches pretendieran contabilizar votos ilegales.
Bueno pues, en la elección para el Nuevo Poder Judicial, se contabilizaron boletas sin doblez. Si ya bastante fraude era que las boletas del acordeón fueron llenadas en serie; a esto hubo que aumentarle que las boletas no tenían doblez. Un fraude monumental cortesía de la dictadura.
Pero la dictadura avanza, y hoy ante un cinismo espectacular, que desafía toda lógica, decidió el INE, que las boletas planchadas, sin doblez, físicamente imposibles de haber sido depositadas en una urna; sean computadas como votos válidos en la elección federal intermedia del 2027.
Hay más detalles del torvo proceder de la anti democrática dictadura. Como es la acreditación como Observadores Electorales, de los funcionarios de gobierno, y otras linduras para blindar la elección en favor de la 4T. Así que, basta de eufemismos, estamos en una dictadura, y la dictadura si pierde, arrebata.
Si el Instituto V-Dem (abreviatura de Varieties of Democracy Institute), o Instituto de Variedades de Democracia, que es una institución sueca encargada de conceptualizar y medir la calidad de la democracia en el mundo, dice: México es una dictadura.
Inmediatamente la presidente Claudia dice: somos el país más democrático del mundo.
La 4T busca blindar la elección federal intermedia por todos los frentes posibles, la presidente Claudia ya mandó al Congreso su iniciativa, que será aprobada sin ninguna alteración. Para que nadie con doble nacionalidad pueda aspirar a Presidente de la República o Gobernador de cualquiera de los 31 estados.
La 4T busca mantener el estatus internacional de Dictadura Electoral, un eufemismo que se aplica a las dictaduras que mantienen un aparato electoral meramente testimonial, como México.
Finalmente recordemos que la encargada del Poder Ejecutivo ya pasó por el Congreso su ley para declarar nulas las elecciones, si existiere una hipotética injerencia extranjera…
¿Así o más dictatorial?
¡Suerte! y hasta los próximos Lunes y Jueves De Análisis Político.
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