Oaxaca de Juárez, 16 de marzo. Cuando marzo llega al sureste de México no sólo trae consigo un cambio de clima más cálido, trae un cambio de actitud con las personas y seguramente que lo has notado.
Ya la cultura no es un plan serio, si no algo muy entretenido para pasar un fin de semana diferente. En nuestra región, donde nos encanta estar disfrutando de calles, museos o recintos, marzo es el pretexto ideal para que todos salgamos y de pronto, cualquier parquecito, callejón o esquina se llena de vida y de planes que no pensamos mucho.
¿Por qué marzo activa a todo el sureste mexicano?
No es casualidad que eso pase, en marzo se crea una gran combinación perfecta entre el clima mesurado y las ganas de salir. Antes de que el calor nos encierre con el aire acondicionado a todo lo que da, marzo nos regala un momento ideal de disfrute además de que tenemos tardes con mucha luz y noches frescas que nos ayudan a salir de casa buscando un plan. El clima no estorba, al contrario, ¡ayuda!
Además, se siente un aire diferente porque ya hemos pasado la cuesta de enero y las prisas que se viven en el reducido mes de febrero; ahora la gente anda con más ganas de ver qué hay de nuevo.
Es en este mes que vemos muchas ferias, festivales de música y eventos de comida que aprovechan al máximo atrayendo incluso a visitantes de otros estados y países.
Planes de plaza: comer, caminar y ver qué pasa
El corazón de toda la vida social de marzo se disfruta en los zócalos y las plazas principales. Solo tienes que salir en algunos de los fines de semana de marzo a uno de estos lugares y darte cuenta que se convierten en punto de reunión por excelencia.
Lo mejor es que aquí no necesitas boletos, ni reservar con meses, ni armar un itinerario complicado; el plan es simplemente llegar y dejarte llevar por el ambiente.
En el sureste no nos complicamos demasiado, vamos por una marquesita o un esquite en la mano, música de fondo y caminamos sin prisa disfrutando del ambiente. El entretenimiento está en los detalles que hay por todas partes cosas para disfrutar; si nos fijamos, vemos a los abuelos bailando, a los niños corriendo en las fuentes o aquellos que solo se quedan por horas platicando en una banca.
En el sureste también hay cultura, con orquestas gratuitas deleitando en parques o eventos culturales, exposiciones de pintura. Todo fluye a la perfección para garantizar entretenimiento.
La conversación cultural que se contagia
Lo que ocurre en marzo en el sureste no se queda encerrado en el momento del evento; se expande a toda una colectividad; esto es porque la cultura se contagia al ser accesible y poder animar a todos aquellos que disfrutan del mundo digital
Alguien comenta en redes sobre la expo nueva, otro del grupo de jazz que tocó en el parque o de ese puesto de comida en el mercado que todos tienen que probar. Entre lo que vives ahí y lo que subes a redes, el ambiente se contagia muy rápido.
Es aquí donde el azar de la calle se mezcla con el entretenimiento en línea; un momento de ocio donde el giro de una ruleta o un juego rápido en el dispositivo se integran en tu tiempo libre de fin de semana. Contrario a lo que se piensa, el smartphone no aísla, sino que complementa a todos los espacios culturales.
Vivir marzo disfrutando totalmente de lo que ofrece el sureste.
Al final del día, marzo en el sureste nos enseña que no hace falta gastar una fortuna ni ir a un lugar exclusivo para pasarla bien y disfrutar con amigos o en familia.
Aquí la cultura no es algo aburrido que solo se ve de lejos; es salir, participar y sentirte parte de lo que está pasando; es un mes que nos hace sentir que el mejor plan es conectar con tu ciudad y con la gente, así, sin pretensiones y sin necesidad de gastar más.
Vivir marzo es simplemente decir que sí a la invitación que te hace la calle y las actividades culturales de tu estado, poder aprovechar que anochece más tarde, disfrutar el clima perfecto y dejarte sorprender por la vibra de una región que sabe que su tesoro más grande es su propia gente compartiendo el mismo espacio.

