Jorge Castañeda *
Oaxaca de Juárez, 22 de julio. El Servicio Geológico de los Estados Unidos aseguró que siete millones de personas viven en zonas de riesgo sísmico en la Unión Americana, provocado por “la actividad humana”, especialmente a consecuencia de la técnica de exploración petrolífera y gasífera conocida como fracturación hidráulica o fracking.
Se trata del primer reporte oficial de esta instancia gubernamental estadounidense que señala específicamente y con toda claridad a “las actividades humanas” como vinculadas directamente con la generación de terremotos.
En información divulgada a la prensa internacional, a la cual foroambiental.com.mx y ADN Sureste tuvieron acceso, el científico Mark Petersen, jefe del Proyecto de Mapa de Riesgo Sísmico del Servicio Geológico, explicó que al incluir en sus estudios los eventos provocados por el ser humano por inyección o extracción de fluidos, como el fracking, “nuestra evaluación de los riesgos de terremoto han incrementado de manera significativa en zonas de Estados Unidos”.
Precisó que los estados de Oklahoma, Kansas, Texas, Colorado, Nuevo México y Arkansas son los que tienen mayor riesgo de sufrir un sismo o terremoto por el uso del fracking.
Y recordó que de ellos, Oklahoma y Texas son los que cuentan con mayor número de habitantes en las zonas de riesgo.
Señaló que el estudio del Servicio Geológico de los Estados Unidos demuestra que “muchas más partes del país cuentan con significativas posibilidades de registrar uno de estos terremotos en el próximo año”, al añadirse a las zonas de riesgos naturales como California, que se asienta sobre la falla tectónica de San Andrés.
Comentó que en 2010, Oklahoma registró tres sismos superiores a la magnitud 3, mientras que en 2015 registró 907 eventos sísmicos, aumento muy significativo que está directamente asociado a la utilización del fracking.
Abundó que en febrero pasado, el estado de Oklahoma, donde se concentra un gran número de pozos de fracking, sufrió el tercer sismo mayor en su historia, que alcanzó la magnitud 5.1.
Refirió que en todo Estados Unidos, entre 1973 y 2008, hubo una media de 24 sismos de magnitud 3 ó más por año; pero que entre 2009 y 2015, la media aumentó a 318 eventos sísmicos.
Como consecuencia, a inicios de marzo de 2016, la Oklahoma Corporation Commission informó que a partir de ahora se exigirá reducir 40 por ciento el volumen de inyecciones de aguas residuales en 400 pozos del estado, respecto a las cifras de 2015
Fracking daña al medio ambiente, desperdicia agua y contamina los acuíferos
Cabe recordar que el auge de la fracturación hidráulica o fracking propició un incremento muy significativo en la producción energética de los Estados Unidos, cuya producción nacional se disparó en los últimos años gracias a esta técnica, la cual permite el acceso a bolsas de petróleo y gas a las que anteriormente no era posible llegar.
Esta polémica técnica de extracción inyecta en el subsuelo una mezcla de agua y productos químicos a altas presiones para romper las rocas porosas que almacenan los combustibles y así liberarlos.
Por esta razón, el fracking ha sido duramente criticado, ya que grupos ecologistas y científicos afirman que con esta técnica se desperdician millones y millones de litros de agua, pero también se contamina gravemente el subsuelo y los mantos freáticos.
Y ahora, con el estudio dado a conocer por el Servicio Geológico de los Estados Unidos, sin duda que se añade un aspecto negativo más a esta técnica de exploración petrolífera y gasífera, la cual es un grave peligro para el medio ambiente, pero también un serio riesgo para la generación de sismos.
Fracking también daña a la salud humana
Pero además de afectar al ecosistema, desperdiciar millones de litros de agua, contaminar mantos acuíferos y aumentar el riesgo sísmico, la técnica del fracking también esta asociada directamente con daños a la salud humana.
Fracking afecta al medio ambiente y a la salud
Y es que un estudio dado a conocer este mes de julio, asegura que vivir cerca de lugares donde se extrae gas natural por fracturación hidráulica, puede incrementar hasta cuatro veces el riesgo de padecer asma.
Los resultados de dicho estudio, publicados en la revista científica estadunidense The American Medical Association (JAMA), y a los cuales foroambiental.com.mx tuvo acceso, se basan en el examen de registros de salud realizados desde 2005 en el estado de Pensilvania.
Según dichos análisis, los investigadores hallaron más de 35 mil pacientes con asma de edades de entre cinco y 90 años de edad.
La mayoría de los ataques de asma –cerca de 21 mil en total– fueron leves y pudieron ser tratados recetando corticoides.
Otros 4 mil 782 casos fueron graves y requirieron hospitalización, mientras que mil 870 fueron ataques moderados, aunque los pacientes fueron llevados a salas de emergencia.
Cabe destacar que los científicos investigaron donde vivían los pacientes y, junto con la ubicación, el tamaño y el número de operaciones de gas natural que se realizaban, las compararon con pacientes asmáticos que no sufrieron ningún ataque en el mismo año.
Los resultados demostraron que los que vivían más cerca de gran número o pozos de gas natural más grandes activos, eran significativamente más propensos –1.5 a cuatro veces– a sufrir ataques de asma.

Las conclusiones se mantuvieron incluso cuando los investigadores tomaron en cuenta otros factores que pueden exacerbar el asma, por lo que la conclusión científica es que el incremento en los ataques de asma se debe directamente a que los afectados viven en lugares en donde se realiza la técnica de fracking.
“El nuestro es el primero en examinar el asma, pero ahora tenemos numerosos estudios que muestran resultados de salud adversos relacionados con la perforación de pozos de gas natural no convencionales”, concluyó Sara Rasmussen, investigadora del departamento de Ciencias de la Salud Ambiental en la Escuela Bloomberg.
*El periodista es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
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