Oaxaca de Juárez, 9 de enero. La fondue es una receta originaria de Suiza, concretamente de la zona norte de los Alpes, que tambien es muy tradicional en las zonas francesas e italianas cercanas. Esta receta consiste en hundir trozos de ingredientes pinchados en una especie de tenedor en la fondue, que puede contener queso fundido, chocolate o aceite o caldo caliente, para cocinarlo en el mismo o que se impregne bien. 
Es una receta muy curiosa que resulta perfecta para compartir con amigos o familiares, y que se puede hacer de la forma tradicional, como es la fondue de queso, o bien emplear otras variantes, como la fondue de chocolate, una de las preferidas por todos.
Ingredientes:
– 100 gramos de queso Gruyere
– 100 gramos de queso Emmental
– 100 gramos de queso Comté
– Un vaso de vino blanco
– Un chorrito de licor
– Un diente de ajo
– Panes variados
La fondue de queso es la receta tradicional de este tipo de preparación, y es originaria de la gastronomía suiza. Actualmente se preparan otros tipos de fondue, pero la de queso sigue siendo la más típica. Para preparar esta receta necesitaremos un caquelon, también llamado fondue, que es la cazuela que se emplea para hacer la fondue, que suele estar hecha de barro cocido, porcelana o hierro fundido, y tiene un fondo grueso que evita que el queso se queme. Se necesita también un pequeño hornillo que mantenga caliente el contenido del caquelon.
Lo primero que haremos será elegir los quesos que queremos emplear en nuestra fondue, siendo los más tradicionales los que indicamos en la lista de ingredientes, además de otros como son el Vacherin, el Beaufort, el Tomme de Savoie o el Sbrinz. No obstante podemos emplear otros que nos gusten, intentando siempre que sean cremosos o fundan bien, o añadir algunos más intensos, pero en menor cantidad, como puede ser el roquefort, para que aporte un toque de sabor más gustoso.
En el fondo de la fondue, de la cacerola vamos a echar un diente de ajo bien picadito, y después vamos a trocear todos los quesos y los colocamos también en la cacerola en la que hagamos la fondue de queso. Ponemos a calentar a fuego suave, para que se vayan fundiendo poco a poco. Después agregamos el vaso de vino blanco y un chorrito de cualquier licor que nos guste, y removeremos bien hasta que tengamos los quesos bien fundidos formando una mezcla cremosa.
Mantendremos siempre el hornillo a fuego suave para que no se enfríe la mezcla, y entonces cortamos los panes elegidos en trocitos o rebanadas que no sean muy grandes, y usando los utensilios típicos de la fondue, que son unos pinchos metálicos con varias puntas, vamos a ir pinchando los trozos de pan y los vamos a ir sumergiendo en el queso fundido y los vamos tomando, con cuidado no quemarnos con el mismo. Si no tienes una fondue tradicional puedes hacerla empleando una cacerola adecuada, un hornillo de tamaño adecuado y unos tenedores largos.

