Saraí Jiménez
Oaxaca de Juárez, 6 de septiembre. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, José Luis Chávez Botello, exhortó a todos los oaxaqueños a llevar a cabo una revisión de lo que representa ser mexicano.
Luego de la misa dominical de medio día, que celebró en la Catedral Metropolitana, demandó a todos responsabilidad a la hora de festejar las fiestas patrias.En ese sentido, recomendó que las expresiones de fiesta en el Grito de Independencia se proyecten en esfuerzos por limitar y restaurar la casa común que es Oaxaca, derribando muros sociales y construyendo puentes para la paz y reconciliación.
“Tenemos que derribar muros que afectan la educación y el trabajo, como los prejuicios, malos hábitos, el lenguaje agresivo, la mentira e irresponsabilidad”, señaló.
Dijo que es apremiante construir puentes como la confianza, trabajo, atención, siempre para mejorar, reconstruir y embellecer a Oaxaca.
“Se debe trabajar para que el hogar, los campos de trabajo, la escuela, los espacios públicos y vecinos se encuentren en lugares de diálogo, convivencia, amistad, y mutuo enriquecimiento”, agregó.
Chávez Botello añadió que estos puentes los deben construir universidades, maestros, autoridades y gobernantes de todo nivel, ya que es necesario que todos los sectores se involucren para lograr resultados positivos.
“Se ganará mucho si desde cada barrio y comunidad se limpia el entorno, los primeros beneficiados serán las personas de las colonias, se debe mostrar que se pueden liberar de cadenas, que se puede exigir a las autoridades cumplir con su tarea”, destacó.
Aunado a estas recomendaciones, el jerarca de la Iglesia Católica expuso la importancia de festejar el Día Internacional del Migrante, honrando a quienes dedican su vida a trabajar y enviar recursos para cambiar las condiciones de sus comunidades.
“Eso también es ser mexicano, así también se exaltan los valores del mes patrio”, agregó.
Informó que la iglesia católica celebrará el Día Internacional del Migrante con una jornada de oración a su favor, pues detrás de ellos se encuentran vejaciones, peligros, secuestros, cárcel y hasta la muerte.
“No se debe esperar a llegar a situaciones como Siria, no llegar a la violencia, los centroamericanos han sufrido mucho y las leyes no los han protegido como seres humanos, las imágenes de niños ahogados al intentar sus familias salir de Siria por el mar es un llamado a cambiar la situación”, aseguró.
Finalmente, comentó que la Conferencia Episcopal fijará una postura sobre la migración forzada de los sirios, para solicitar al gobierno abrir las fronteras, pues se trata de hechos provocados por el autoritarismo.

