Edwin Meneses
Tehuantepec, Oax. 3 de febrero. En lo que va del 2026, al menos tres taxis han sido robados en la región del Istmo de Tehuantepec, de acuerdo con reportes de corporaciones policiacas y denuncias de los propios concesionarios.
Los hechos se han concentrado en Tehuantepec, donde conductores y dueños de unidades han señalado que la delincuencia opera sin freno y sin vigilancia efectiva en zonas estratégicas.
De las unidades robadas, una fue localizada en Juchitán, otra apareció desmantelada a un costado de la autopista, mientras que la tercera continúa desaparecida, dejando pérdidas económicas y temor entre los trabajadores del volante.
Esta situación mantiene a los transportistas en total vulnerabilidad, obligados a salir a trabajar todos los días sin garantías mínimas de seguridad para ellos ni para sus unidades.
La falta de operativos constantes por parte de corporaciones estatales, federales y de vialidad permite que los delincuentes sigan actuando con impunidad, mientras el transporte público del Istmo sigue siendo blanco del crimen.
