Fernanda Cardoso Caballero
Oaxaca de Juárez, 4 de enero. La conclusión a la que se llegó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el martes pasado, no sorprendió tanto a la comunidad internacional. Luego de un intenso debate y largas negociaciones, Estados Unidos, miembro permanente del Consejo de Seguridad, vetó un proyecto de resolución que pretendía poner fin a los asentamientos israelíes dentro del territorio palestino, así como proclamar a Palestina como Estado.
La historia lamentablemente se repite, luego de que Barack Obama no pudiera lograr una salida diplomática sin salir mal librado con alguna de las partes; sin embargo, lejos de parecer el mismo cuento engorroso, en el que Israel se opone nuevamente a la consolidación de un Estado palestino que garantice el bienestar social de sus ciudadanos, y dé muestra del respeto que debería tenerle al derecho internacional, Israel se enfrenta con una Palestina con más apoyo que nunca. Ocho países de los nueve que se necesitaban, estaban a favor de la proclamación de Palestina como Estado.
Del mismo modo se enfrenta a una Palestina más relacionada con los quehaceres diplomáticos y con un pensamiento más estratégico respecto a su posición dentro del mundo y la política internacional.
De ahí que un día después de la decepción que representó el veto del Consejo de Seguridad, el Presidente de Palestina Mahmud Abas anunció la anexión de su país al estatuto de Roma, con lo que queda asentado la condición de Estado que tiene Palestina ante la Corte Penal Internacional, pudiendo denunciar a cuantos Estados quiera.
Claramente es una jugada que Israel no esperaba y que de muchas maneras, pone en riesgo las operaciones de Israel dentro de territorios como el de Gaza y Cisjordania, de esta manera, Palestina busca generar presión para así terminar con un largo conflicto que ha desgastado más y más a los Palestinos.
Con toda seguridad puedo afirmar que Israel sacará la carta del “terrorismo” para acusar ante la Corte Penal a varios dirigentes de Palestina, sin embargo, el primer mandatario Mahmud Abas, aseguró que Palestina no tiene miedo de enfrentar al derecho internacional, al que apelan para terminar con su precaria condición.
Es así como vemos que en el “tablero de ajedrez”, las fichas se mueven de maneras a veces inesperadas. Claro está que el empoderamiento Palestino viene de la clara ventaja que tienen los países árabes en el escenario internacional, así como la afrenta que parece estarle ganando Vladimir Putin (mandatario ruso y aliado de Palestina) a Barack Obama.
