Explicaron que se concentra en una extensión de 40 hectáreas, en el ejido Miguel Lira y Ortega, del municipio de Nanacamilpa, en el estado de Tlaxcala.
El investigador de la División de Ciencias Forestales, Rodolfo Campos Bolaños, dijo que la nueva especie es probablemente endémica del municipio de Nanacamilpa, estado de Tlaxcala, y que puede tener una antigüedad de 50 años en la zona, la cual se encuentra en campo abierto y zonas de cultivo, además de las áreas boscosas en donde comúnmente se concentra la luciérnaga Macrolampis palaciosi.
Agregó que el descubrimiento de la especie “X” se dio durante el estudio de luciérnaga Macrolampis palaciosi, por parte del alumno Moisés de Jesús de la Cruz; asesorado por profesores de la División de Ciencias Forestales.
Según información de la Universidad Autónoma de Chapingo, a la cual foroambiental.com.mx tuvo acceso, se precisa que luego de realizar algunas observaciones y comparaciones, se determinó que la “X” era diferente a Macrolampis palaciosi, por ello que se acudió al doctor Santiago Zaragoza Caballero, investigador del Instituto de Biología de la UNAM, experto en el tema, quien confirmó que no se tiene registro de esta variedad de luciérnaga, por lo que se trabaja en la clasificación del género y especie de la luciérnaga “X”.
Cabe destacar que también el Colegio de Posgraduados colabora en la morfología y toma de microfotografías de esta nueva especie.
Las características de la nueva variedad de luciérnaga es que las hembras viven en el suelo, son más grandes que la Macrolampis palaciosi (de la cual se sabe que es endémica del lugar), su forma es larviforme y los adultos son más grandes, tanto machos como hembras, y realizan su comportamiento de reproducción durante los meses de febrero a abril, en tanto que la otra lo hace de junio a agosto y sus épocas de apareamiento son diferentes.
El alumno Moisés de Jesús de la Cruz, asesorado por los investigadores, Tulio Hernández y Rodolfo Campos Bolaños, realizaron una colecta que se tiene en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Chapingo para observar todos los detalles que ayuden a obtener información del comportamiento y ciclo biológico, sin embargo, consideraron que lo más importante es la conservación de esta variedad de insectos que se encuentra amenazada.
José Tulio Méndez Montiel afirmó que la situación preocupa, debido a que estas luciérnagas se encuentran severamente amenazadas por su cercanía con las plantaciones de papa, cebada, maíz, trigo, avena y haba, en donde existe un uso indiscriminado de plaguicidas.
Y abundó: “Al no volar la hembra que es la encargada de la reproducción no se puede hablar de una migración y la presión que se ejerza sobre un lugar donde están las hembras repercutirá sobre la población de la siguiente generación. El interés científico que tienen los investigadores de Chapingo es la conservación del ecoturismo de la zona, debido a que en esta zona del estado de Tlaxcala se encuentran al menos 10 santuarios de luciérnagas que pueden ser potencial económico para los pobladores de Nanacamilpa, hacerlo de forma ordenada se conservan los ecosistemas del país”.
En su oportunidad, el académico Leopoldo Mohedano Caballero aseguró que la “X”, al estar relacionada con el campo abierto, se hace más susceptible a desaparecer, al estar cerca de las poblaciones, cultivos y el pastoreo: “No se debe olvidar también el aprovechamiento de los recursos forestales, por lo que es necesario un programa de protección en la zona”.
Por su parte, Campos Bolaños consideró que como resultado de las medidas que han recomendado a los lugareños, se ha entrenado a los guías para que al encabezar los grupos de visitantes se les proporcione información sobre las características biológicas de las luciérnagas. “Se les proporcionan las características de los machos, hembras, de los tiempos en que son huevecillos, larvas, pupa y adultos, ciclos de reproducción, características de su hábitat y la gente se interesa y cuida el ecosistema, de eso se trata”.
Agregó que es indispensable “que los productores de la zona eviten utilizar plaguicidas; y en los lugares donde se han iniciado actividades de ecoturismo, se pide que planeen senderos, avistamientos donde se concentra la gente para no afectar el área. Es importante comentar que se realiza un estudio para ver dónde es más conveniente el hospedaje de los turistas, todo ello, es parte de un proyecto sustentable”.
Qué son las luciérnagas
Hay que recordar que las luciérnagas pertenecen a la familia de los coléopteros. Su aspecto recuerda a las larvas, es alargado y de color negro.
No tienen alas, por lo que sus desplazamientos están muy limitados. Sin embargo, existen grandes diferencias entre el macho y la hembra. El macho tiene un tamaño inferior, posee dos alas bien desarrolladas y protegidas por dos “escudos” que ocultan su abdomen.
Otra diferencia notable entre los sexos de las luciérnagas es que cuenta con unos ojos bien desarrollados muy útiles para discernir los contrastes de luminosidad.
Por qué brillan las luciérnagas
La luz es producto de unas reacciones químicas en la que una molécula, la luciferina, reacciona con oxígeno y con la molécula ATP (adenosín trifostafo, el vehículo de la energía química de muchas de las reacciones internas de los seres vivos).
La vida de la luciérnaga dura sólo dos años aproximadamente. Durante junio, julio y agosto estos luminosos insectos están más presentes. Según la zona geográfica y las condiciones meteorológicas, las larvas pasarán al estado de pupa.
A las pocas horas las luciérnagas hembras comenzarán su cortejo luminoso, curvando su cuerpo para mostrar las placas luminosas de la parte inferior del abdomen. Una vez que consiguen llamar la atención de un macho, se aparean y realizan la puesta de unos 50 a 150 huevos. Aproximadamente a los 30 días las larvas eclosionan.
Las hembra muestra la lucecita poco después del atardecer, hacia las 10 de la noche en las cortas noches de verano, y es posible contemplarla hasta después de medianoche. Usualmente permanecen en el suelo aunque no es extraño que trepen por alguna hierba o las piedras de los muros. En general, buscarán posiciones desde donde su lucecita sea visible, curvando su abdomen, de manera que los farolillos queden al descubierto.
Durante su primer otoño, las larvas se dedicarán a buscar caracoles, pudiendo mudar una o dos veces, hasta que con los primeros fríos entran en estado de hibernación bajo troncos, piedras u hojarasca.
A partir de la primavera, la larva experimentará sucesivas mudas que le llevarán hasta alcanzar un tamaño próximo al definitivo a finales de septiembre u octubre, cuando hibernará por segunda vez.
Las luciérnagas son unos depredadores especializados en caracoles y babosas. Una vez que ha localizado a su presa se monta sobre ella para inmovilizarla asestándole un mordisco con sus mandíbulas. Durante su desarrollo, una larva de la luciérnaga puede comer más de setenta caracoles, por lo que estos insectos son muy importantes para el equilibrio ecológico.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
(Con parte de información de la Universidad Autónoma de Chapingo)
Imágenes: Internet

