Así los López.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, eligió territorio “amigo” para hacer su primer viaje oficial desde que la Justicia estadounidense lo acusó de narcoterrorismo.
Lo hizo después de que EE.UU. ofreció una recompensa 15 millones de dólares (unos 300 millones de pesos) por su captura, y decidió por primera vez desde 2018 visitar un país democrático (había viajado a Cuba, claro).
La visita de otro dictador a tierras mexicanas, el cubano Miguel Díaz-Canel le daba pistas de que sería arropado.
Sin embargo, tres presidentes latinoamericanos se diferenciaron de los demás participantes y denunciaron, mirándolos a la cara la brutalidad de sus regímenes.
El primero en reprochar la presencia de Maduro y Díaz-Canelo fue el ecuatoriano Guillermo Lasso, que hizo su debut presidencial en cumbres regionales.
Más duro y directo aún, fue el presidente paraguayo Mario Abdo Benítez, quien soltó inesperadas palabras que causaron molesta reacción de Maduro y asombro de AMLO.
Y al final, perono menos firme, el presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, con tono sereno, reivindicó el valor de la democracia y puso nombre y apellido a las dictaduras de la región de la Celac.
Beatriz Gutiérrez fue la artífice de la llegada de los dictadores Nicolás Maduro a México a pesar que ya estaba confirmado que vendría la vicepresidenta. Al igual que en el pleito con España y el Vaticano por la Conquista, fue ella quien azuzó a López. Y, todo por debilitar a Ebrard y fortalecer a su amiga Claudia. Una intromisión de pareja que tenemos que pagar todos los mexicanos. La no presidenta se mete en todo y VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) mostró a los López como son.
***
La compleja situación en torno a los trabajadores de los servicios de salud de Oaxaca se explica por los convenios firmados –en sus respectivas administraciones–, por Ulises Ruiz y Gabino Cué y el gobierno federal, en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. En esos documentos se estableció la contratación de personal con el esquema de responsabilidad de recursos, en una proporción de 70 por ciento para el gobierno federal y 30 por ciento para el estatal. A partir de los acuerdos, se derivó en una crisis en el sector, que a su vez ha llevado a la no recontratación de mil 200 trabajadores.
En esos sexenios se contrató personal recomendado por el magisterio oaxaqueño, diputados, organizaciones, funcionarios quienes pidieron favores para sus amigos que no pertenecen al sector salud. Entonces amén de los verdaderos trabajadores encontramos abogados, maestros, amas de casa, etc. que cobran sin ser médicos o enfermeras, o camilleros.
Ambos gobiernos del estado incumplieron. Del lado de Gabino Cué, su secretario de salud, Germán Tenorio, fue detenido en 2017 en Guadalajara, por el desfalco a la institución que administró. Al procesado se le atribuye la compra un avión con valor de 3 millones y medio de pesos para vuelos privados.
El gobierno de la 4T exige sanear esa área, y que se busquen alternativas para recontratar pero que se cierren las llaves a los que no son del Sector.
Al parecer el Insabe recontratará, pero, la situación se agudizará más, y esto traerá repercusiones muy graves sino se encuentra una salida pronto.
***
Un abrazo solidario a nuestro columnista Alfredo Brena, su mami se encuentra delicada de salud.

