Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 22 de julio. La leyenda narra que antes de la llegada de los españoles a la Nueva España, Oaxaca era dominada por los zapotecas y mixtecas, en esos tiempos, el Rey Cosijoeza, soberano de Zaachila, tuvo una hermosa hija a quien llamó Donají, nombre sonoro y dulce que significa “Alma Grande”. 

El Cerro del Fortín lució un lleno total para este espectáculo de danza, música y vibrantes colores que este 2018 cumple 36 años de haber sido presentado y que antecede la presentación de la Guelaguetza.
Los asistentes a la rotonda de las azucenas conocieron que una serie de eventos desafortunados sembraron la discordia entre zapotecas y mixtecas, lo que dio inicio a violentas guerras.
El espectáculo organizado por el Ayuntamiento de la Ciudad de Oaxaca fue presidido por el edil, José Antonio Hernández Fraguas y la presidenta del DIF Municipal, Lorena Córdova, quienes estuvieron acompañados por el gobernador Alejandro Murat, su esposa Ivette Morán, funcionarios e invitados, entre ellos el compositor Armando Manzanero. 

A través de una renovada coreografía y vestuario, los personajes en escena evocaron aquellos tiempos, cuando en medio de la batalla, un guerrero mixteca fue hecho prisionero por los zapotecas y llevado ante el Rey Cosijoeza.
Mientras estuvo en cautiverio con los zapotecas, Donají, -interpretada por Karla Martínez- y el joven Nucano, -caracterizado por Carlos Alberto Rosales- se enamoraron sin poder evitarlo.
La historia relata que después de negociaciones para alcanzar la paz entre ambos pueblos, los mixtecos, recelosos, exigieron a Donají como prenda de paz, por lo que tuvo que dejar a su patria e irse a vivir a Monte Albán. 

Por amor a su pueblo, Donají avisó a los suyos que los mixtecas dormían, por lo que los guerreros zapotecas de Cosijoeza los sorprendieron y asesinaron.
Al ser descubierta, los mixtecas se vengaron del rey capturando y decapitando a la dulce doncella cerca del Río Atoyac, donde narra la historia que muchos años después, fue encontrada su cabeza de donde brotó una flor. 

Esta es la historia que dio origen al Escudo de Armas de la Ciudad de Oaxaca.
El espectáculo de danza arrancó los aplausos de visitantes y oaxaqueños que disfrutaron de esta bella historia de amor y de guerras.



