Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 31 de mayo. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, recomendó a los oaxaqueños invocar la ayuda del Espíritu Santo ante las necesidades que se viven actualmente.
Durante la misa que ofició a puerta cerrada en la capilla del arzobispado, recordó que todos, en algún momento de la vida, tienen la necesidad de ser iluminados, para poder hacer discernimientos y tomar decisiones importantes en la vida.
“No tome decisiones solo, invoque al Espíritu Santo y dígale, ilumíname, ilumíname, háblele hasta que suceda, habrá momentos en que tengamos que decir fortaléceme, porque estoy desilusionado, no veo la orilla, me siento sin fuerza y derrotado, dame esa fuerza que no tengo”.
En la festividad del Pentecostés, una de las más importantes y que hoy se celebra, indicó que un día como hoy se dio el cumplimiento de la promesa que el Señor hizo a sus apóstoles.
“El autor del libro de los Hechos de los apóstoles nos describe este día de Pentecostés, cuando estaban en oración, en recogimiento interior, y Dios manifestó signos de su presencia, las lenguas de fuego se posaron sobre las cabezas de los apóstoles hasta el final de sus días”.
“Recordemos la expresión después de que descubrieron que era el Resucitado, el fuego que se posa sobre sus cabezas para hacer arder su corazón, la sede del amor, de la voluntad, donde nosotros decidimos amar o no amar, perdonar o no perdonar, ahí esta el Espíritu Divino, dejemos que arda nuestro corazón por el fuego divino, el día del bautismo recibimos el Espíritu Santo, que se posó para que ese corazón ardiera”.
Aseguró que ese Espíritu le regaló a cada uno sus dones, no para tenerlos, sino para practicarlos.
“En usted está el Espíritu Santo, déjelo que se active para que así su testimonio sea creíble, el Resucitado sopló sobre ellos, ahí les dio el poder, por eso los sacerdotes tienen ese poder y perdonan los pecados, porque recibieron ese poder el día de su ordenación sacerdotal cuando el Obispo hizo la imposición de manos”.
“Invoquemos al Espíritu Santo, está en nosotros, seamos humildes, decir que no podemos solos, que necesitamos ayuda en ciertos momentos es de humanos, porque todos en algún momento necesitamos su ayuda, porque todos somos hijos de Dios”, concluyó.
