Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 15 de septiembre. El arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera Oaxaca, Pedro Vásquez Villalobos, exhortó a los diputados de la 64 legislatura del Congreso local, a ser defensores y protectores de la vida desde su concepción, y no aprobar la despenalización del aborto para dar muerte a una vida que se está formando en el vientre de una mujer.
En su mensaje, al oficiar la misa dominical en la Catedral Metropolitana, les recordó a los legisladores que son los representantes del pueblo, por lo que era momento de ser de verdad la voz del pueblo oaxaqueño, que ha demostrado gran amor a la vida.

En un discurso que según sus propias palabras escribió por primera vez ya que nunca acostumbra leer nada para hablar desde el corazón, pidió a los diputados ser defensores de la vida que es sagrada y del que no tiene voz porque apenas se está formando.
“Nos dicen a los obispos y sacerdotes que la Iglesia se pronuncie, pero creo que un cristiano comprometido que vive su fe debe también pronunciarse, me han cuestionado sobre que digo de lo que aprobaron los diputados del matrimonio igualitario, yo afirmo y creo que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, los que crean otra cosa les respeto en sus creencias”.
“La Iglesia siempre defenderá el matrimonio entre un hombre y una mujer, tal como lo instituyó Dios”, insistió.
Aseguró que la despenalización del aborto es abrir la puerta para legalizar el crimen más abominable, que es el de asesinar a seres humanos indefensos.
“Porque permitimos que digamos no al aborto, ahorita se legisla para que los no nacidos no nazcan, y que haremos con los adultos mayores, nos escandalizan las matanzas, nos da horror de como se acaba con la vida humana, pero no nos horroriza que se haga pedacitos a un cuerpecito que tiene derecho a vivir, es más abominable porque es contra un ser que no puede defenderse, aunque digan que es un producto”, afirmó.
De esta manera, recomendó a los oaxaqueños estar atentos y vigilantes para no traicionar el principio fundamental donde se sostienen todos los derechos, que es el de la vida que Dios ha dado a todos.

