Oaxaca de Juárez, 3 de febrero
MILENIO CARLOS MARÍN EL ASALTO A LA RAZÓNAndrés Manuel López Obrador despejó ya la incógnita de su preferencia emergente para la gubernatura de Guerrero.
“Lo que diga mi dedito”, decía en divertidas conferencias matinales (GDF), y ayer señaló a un hombre “extraordinario” porque, además de ser hijo de un “luchador social” y nieto de “un dirigente ejemplar”, Amílcar Sandoval Ballesteros “tiene convicciones y principios, y es una gente honesta que va a saber representar, como se merece, al pueblo…”.
El ungido releva a Lázaro Mazón (ex secretario de Salud con Ángel Aguirre), a quien AMLO había destapado para lo mismo, pero se desistió por tratarse del padrino que convenció a PRD, PT, Movimiento Ciudadano y al propio López Obrador de aliarse y apoyar a José Luis Abarca para la alcaldía de la infortunada Iguala.
Contra quienes se oponen a las elecciones en esa entidad, el ex candidato presidencial juzga imprudente “que haya organizaciones sociales que estén llamando a no votar”.
Y de autocrítica nada, pero tampoco de comer lumbre: estar contra el proceso, reconoció, es hacer “el juego al régimen autoritario y corrupto…”.
cmarin@milenio.com
EXCÉLSIOR JORGE FERNÁNDEZ MENÉNDEZ RAZONESHoy se debe discutir en la Cámara de Diputados el dictamen de la Comisión Investigadora sobre las graves irregularidades ocurridas en la Línea 12 del Metro capitalino. Hoy no terminamos de saber siquiera cuál ha sido (o cuál será dada la magnitud de las reparaciones necesarias para hacerla nuevamente transitable en su totalidad) el costo de la obra, pero sin duda ha superado en miles de millones de pesos lo originalmente presupuestado. Y lo ha superado por malas decisiones y errores incomprensibles.
Hay muchas inconsistencias en la Línea 12, pero sin duda, ninguna es mayor que el tema que se detectó desde que comenzaron las fallas y el desgaste prematuro de las vías: sencillamente la vía fue construida con unas especificaciones y los trenes, adquiridos por un costoso arrendamiento financiero a diez años, no cumplen esas especificaciones. Para simplificarlo: las vías tienen un ancho un poco mayor que los ejes de los trenes y según las empresas independientes que han verificado el proceso de rectificación de la línea, tampoco son los adecuados para ese tipo de vía y para terminarla de amolar, esos trenes son bastante más cortos que los andenes construidos (precisamente porque originalmente se pensaba en adquirir otros y construida ya la vía se decidió adquirir esos). Sólo ese error, esa negligencia o ese acto de corrupción, ha costado, por lo menos, unos diez mil millones de pesos.
Puede costar aún mucho más. Las empresas auditoras, así como la propia comisión legislativa, han recomendado a las autoridades capitalinas que indaguen la posibilidad de poder concluir el contrato de arrendamiento financiero con anterioridad para, de esa manera reemplazar los trenes, lo que se ve difícil sin recurrir a un proceso civil largo y costoso, porque la empresa CAF argumentará que ellos proporcionaron los trenes que solicitaron y obviamente, aunque se puedan hacer rectificaciones a los rieles, reemplazarlos para que cumplan con las especificaciones de los trenes sería más costoso aún.
Pero en el conflicto de la Línea 12, como se puso de manifiesto el domingo en la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, existen también elementos políticos inocultables. El punto más importante al respecto es la solicitud de la comisión a la PGR para que investigue y abra una acción judicial contra el exjefe de GobiernoMarcelo Ebrard y el exsecretario de Finanzas capitalino y hoy senador,Mario Delgado, al que incluso le iniciarían, dicen los diputados federales, un proceso de desafuero.
Sin duda, en todo el proceso de construcción de la Línea 12 ha habido graves, muy graves irregularidades, y debe haber responsables y éstos deben ser castigados. El problema es comprobar que la responsabilidad penal directa de esos hechos sea el propio exjefe de Gobierno o su secretario de finanzas. Se podrá argumentar con razón que resulta por lo menos negligente no haber detectado tantas irregularidades en el proceso de construcción y en la adjudicación del arrendamiento de los trenes, pero existe un paso previo entre la negligencia o la falta de control y la acción penal. Por supuesto que todo el proceso debe ser investigado y llegar hasta los responsables, incluyendo la posibilidad del desvío de recursos para fines políticos y/o personales, pero también creo que altos funcionarios como Ebrard o Delgado deberían tener, por lo menos y sin que signifique por ello ninguna suerte de exoneración, derecho de audiencia para explicar su versión de los hechos y establecer con claridad hasta dónde llegan las responsabilidades políticas, administrativas y penales.
La Línea 12 debe ser un caso ejemplar de investigación sobre una obra pública que se realizó violando normas, gastando mucho más de lo presupuestado, y cometiendo errores que de tan inexplicables sólo pueden entenderse pensando que hubo dolo. Y debe haber culpables.Ebrard y Delgado, en esa investigación no deben gozar de indulgencia, pero tampoco se les deben conculcar sus derechos.
Lo que sucede es que en estos temas que trascienden la simple política y van más allá de los partidos e incluyen los golpes bajos a menudo inconfesables, pero rastreables en su origen, siempre hay que recordar que nada es gratuito y que, como se dice en la calle, el que se ríe se lleva. Y a Marcelo, que ha jugado muy rudo en temas muy personales con sus adversarios, le tocará ahora encontrar respuestas.
Once años
Se cumplen 11 años de que estamos al frente de la tercera emisión deImagen Informativa. Un honor, un placer y un compromiso que hemos tratado de honrar lo mejor posible de cara a nuestros radioescuchas con un equipo leal y responsable, entregado a su trabajo. Gracias a todos ellos y a todos nuestros radioescuchas, por estos
11 años. Gracias a Olegario Vázquez Raña y a Olegario Vázquez Aldirpor el respaldo y la oportunidad, a Ernesto Rivera e Ignacio Anaya por su apoyo y amistad, y a todos en Imagen Informativa por hacer un ambiente formidable para trabajar cotidianamente. Esperamos seguir con ustedes muchos años más.
El más reciente montaje de las farsas bufas del panismo tuvo como eje a Ernesto Cordero, el malhadado candidato permanente de Felipe Calderón a cuanta postulación o cargo le es posible. Cordero fue captado en una imagen de una cadena estadunidense de televisión en el estadio donde se jugaba la final del campeonato gringo de futbol americano, junto a Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita y cuñado de Felipe Calderón, quienes también asistieron a ese encuentro deportivo (ataviado el matrimonio con uniformes de los Patriotas), cuando menos el ex ocupante de la silla presidencial mexicana a invitación de la Pepsi, según relató el michoacano en redes sociales.
Cordero prefirió irse al jolgorio familiar y grupal en lugar de asistir a la inauguración del último periodo ordinario de sesiones de la actual legislatura federal. Pillado fuera de lugar, sus respuestas no mostraron caballerosidad deportiva ni reacción intelectual poderosa. Propuso que en todo caso le descuenten el día de la falta, como si el asunto fuera de simple reloj laboral checador. Y que la sesión inaugural a la que faltó tenía una duración breve, unos cuantos minutos.
Metido su grupo en otros pantanos, Gustavo Madero apareció en escena muy modoso y compungido, aceptando que episodios como el del faltante Cordero le hacen mucho daño a su partido, a la política nacional, a los intereses de la patria y etcétera. Y que abrirá una investigación sobre el asunto. En el fondo, los dos bandos, el maderista (con los asuntos pendientes de los moches y el ¡Ánimo Montana!
vallartense, por dar ejemplos) y el calderonista, compiten en condiciones muy parejas en cuanto a agravios a la nación.
Escenas como la de los Patriotas calderonistas disfrutando de la vida resultan particularmente chocantes cuando la nación entra en una etapa de recortes presupuestales, austeridad y sacrificio de las mayorías, pero no de las élites. Quienes han ocupado la Presidencia de la República y están en pleno disfrute de pensión vitalicia, gastos operativos, vigilancia militar y demás privilegios onerosos deberían recibir una sustancial reducción de sus haberes económicos de por vida y eventualmente su cancelación definitiva. Nada justifica que aprovechando recursos de la nación dediquen el resto de su existencia a seguir haciendo negocios al amparo de la política, a servir a intereses extranjeros y a hacer grilla envenenada en espera de recuperar algo de poder.
Las grotescas escenas reincidentes de la clase política también deberían llevar a que se frene el escandaloso gasto de recursos públicos para financiar a partidos, directivas de estos, campañas y candidatos. Es una ofensa para un pueblo empobrecido (que hoy escuchará a Enrique Peña Nieto lanzar un mensaje, previsiblemente relacionado con los recortes presupuestales en curso) el que haya campañas electorales dispendiosas, con ríos de dinero público y también de oscuro origen privado, para construir una representación política (gubernaturas, gobiernos municipales, congresos locales y en esta ocasión la cámara federal de diputados) que finalmente de nada, o muy poco, servirá a esos intereses populares.
La reactivación en el PRD de la actriz María Rojo para que sea candidata a jefa delegacional por Cuauhtémoc es una respuesta a la postulación de Ricardo Monreal por Morena. Al decaimiento general del sol azteca en la capital del país se suma en esa demarcación el desgaste del bejaranismo, así que el propio profesor René (con el apoyo del mancerismo, por la vía de Héctor Serrano) hubo de aplicarse a conseguir que Rojo diera marcha atrás a su renuncia, meses atrás, al PRD y, entre trompicones procesales de último momento fuese registrada para enfrentar al zacatecano que ha ido cerrando tratos con grupos clientelares antes arreglados con el PRD y con otros partidos.
La batalla por la Cuauhtémoc va más allá de sus propios límites delegacionales (entre los cuales se ubica el Palacio Nacional, cuyo esporádico usuario principal no desea ni de chiste compartir espacio político ni estar sujeto a restricciones por parte de Monreal, que es una forma de decir AMLO). Además, si Monreal gana estos comicios quedará en condiciones de ser postulado en 2018 como candidato de Morena a jefe del Gobierno capitalino (tal fue la oferta del tabasqueño para que el zacatecano aceptara contender en una delegación difícil electoralmente pero, sobre todo, susceptible de enfangar a cualquier político en razón de tantos giros negros y corrupción en general que allí se concentran).
El otro campo central de batalla entre PRD y Morena es la delegación Iztapalapa, de enorme importancia por el tamaño de su padrón electoral y por los recursos que maneja. Allí, el partido dirigido por AMLO propone a Clara Brugada, quien ya ocupó el cargo seis años atrás, en el memorable episodio de las trabas electorales en su contra que fueron superadas mediante la habilitación de un personaje paródico llamado Juanito, y su posterior conversión en sinónimo de prestanombres político desechable. De ganar nuevamente, Brugada sería una fuerte contrincante de Monreal por la candidatura de Morena a la jefatura del gobierno capitalino en el DF, postulación a la que también aspira el actual presidente nacional del partido, Martí Batres. Para frenar este año a Brugada, el PRD busca una figura externa presentable, pues su candidata natural, la diputada local Dione Anguiano, es percibida comovulnerable
, y no precisamente en términos electorales. En ese afán de ser competitivo respecto a Brugada, el mando nacional perredista logró sumar al grupo de René Arce mediante la alianza con el Panal.
Y, mientras Petaquillas, Guerrero, se convertía rápidamente en foco rojo, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
