Oaxaca de Juárez, 3 de agosto
LA JORNADA
ASTILLERO
JULIO HERNÁNDEZ LÓPEZ
No se puede apuntar aquí una hipótesis fundada de lo que realmente sucedió en la Narvarte, de los móviles y las sinrazones. A pesar del gran interés que el asunto suscitó, el procurador del gobierno de Miguel Ángel Mancera apenas dio algunos datos en firme durante una reunión con reporteros, con una parquedad que en las próximas horas se verá si corresponde al explicable cuidado en el manejo de pistas que llevarán a un contundente esclarecimiento de los hechos o, como una amplia primera lectura politizada sugirió, a un intento de sustraer ese asunto del natural contexto político y periodístico que le acompaña y tratar de fijarlo en el tablero judicial como un hechoaislado
, un asalto excesivo y despiadado, pero a fin de cuentascarente
de motivaciones políticas. Por lo pronto, en el palacio de gobierno de Veracruz han recibido con beneplácito la postura del procurador Rodolfo Ríos.
Pero, aun cuando es necesario esperar a que se conozcan más detalles en firme de esos asesinatos, el tipo de respuesta visto hasta ayer subraya (por ese intento de escamotearlo o difuminarlo) el factor político, las referencias a centros de poder. Rubén Espinosa Becerril había llegado a la ciudad de México a principios de junio pasado, tratando de ponerse a salvo del acoso, las amenazas y los golpes que en Veracruz ha permitido y establecido como política referencial hacia el periodismo crítico el abogado (por la Iberoamericana, campus Santa Fe), maestro (por doble partida, una en Madrid y otra en el Tec) y doctor (en economía e instituciones, por la Complutense de Madrid) Javier Duarte de Ochoa, hechura absoluta de su antecesor, Fidel Herrera Beltrán, quien lo nombró subsecretario de Finanzas y luego titular de esa cartera, y lo hizo candidato priísta a diputado federal y luego a gobernador.
La débil textura política de Duarte de Ochoa y su dependencia sostenida respecto a Herrera Beltrán, reconocido como maestro y doctor en las artes más pragmáticamente oscuras del ejercicio político priísta, han convertido el sexenio duartista en una colección de desatinos administrativos pero, lo peor, en un coctel explosivo en el que convergen los intereses densos de FHB (quien sigue gobernando y al que muchos de sus paisanos adjudican, sin que haya prueba judicial al respecto, el haber permitido la instalación de grupos del crimen organizado que siguen dominando la entidad), más las variantes ejecutivas de grupos caciquiles y empresariales históricamente acostumbrados al ejercicio ríspido del poder, y los ánimos volátiles, viscerales y punitivos del propio Duarte.
En ese rapaz ejercicio de poderes (en constante lucha entre sí pero siempre coincidentes en dañar el interés de las mayorías, sometidas éstas por diversas vías, la violenta como constante), el ejercicio periodístico ha resultado un contrincante natural. No ha de sacralizarse ese ejercicio en lo general: como en el resto del país, pero agudizado por los factores de corrupción antes mencionados, los medios de comunicación en Veracruz suelen ser alineados con los poderes mediante plata o plomo. Durante el sexenio de Duarte ha habido una proclividad a ese plomo, acompañado de sus variantes, como el despido de los periodistas molestos, la persecución, las amenazas, los golpes, el secuestro y el virtual exilio. Los periodistas independientes y sostenidamente críticos han terminado fuera del estado o el país, o se sostienen con dificultad y miedo en sus trincheras locales, o terminan en la tumba, como Regina Martínez, quien era corresponsal de Proceso o, ahora, Rubén Espinosa.
La ejecución de Espinosa y cuatro mujeres (agresiones físicas, tiro de gracia) enuncia que el brazo de la venganza pudiera haber llegado ilustrativamente hasta la ciudad de México, considerada una zona de refugio para periodistas de varias partes del país que se ven en la necesidad de salir de su franja local de peligro. Sabido es que los gobiernos federales (los panistas y, ahora, ostentosamente el priísmo peligrosamente torpe e ineficaz) han hecho malos remedos de protección al gremio periodístico, nombrando en fiscalías y comisiones a burócratas sin fuerza ni interés más que en simular con malos resultados que algo hacen (el más reciente, Ricardo Nájera Herrera, en la PGR). Pero la administración de Mancera se ha sumado a ese cuadro de abandono, en ese proceso tan visto de desmantelamiento de las banderas progresistas que distinguían a la urbe capitalina y de emparentamiento con las políticas del peñismo.
Cinco muertes en el corazón del corazón del país. Yesenia Quiroz Alfaro, maquillista de menos de 20 años, entre ellas. Y Nadia Vera, nacida en Chiapas, pero activa en Xalapa, partícipe en luchas sociales, en especial en el movimiento YoSoy132, promotora cultural con presencia en la comunidad dancística. Más una mujer presuntamente colombiana y otra dedicada al servicio doméstico. El pasado 5 de junio, una decena de encapuchados golpearon salvajemente, con bates y otros instrumentos a ocho estudiantes universitarios en un reducido departamento de Xalapa. El modelo Veracruz se extiende, agravado. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
PUNTOPORPUNTO
EXPEDIENTE POLÍTICO
JOSÉ CONTRERAS
Las elecciones federales que tuvieron lugar el pasado 7 de junio marcaron el inicio del proceso de sucesión en el estado de México.
El ex alcalde de Huixquilucan, Alfredo Del Mazo Maza, ganó de manera contundente la diputación federal por el distrito XVIII y con ello se convirtió en un candidato natural para suceder a Eruviel Avila Villegas en el 2017.
El próximo año surgirán otros aspirantes a la candidatura del PRI, pero por lo pronto, todos los interesados –algunos de los cuales ocupan secretarías y subsecretarías en el gobierno federal, permanecen inmóviles.
El propio Del Mazo participa en el juego de las Estatuas de Marfil, conciente de que al que se mueva antes de tiempo le tocará bailar el twist.
Del Mazo jugará un papel relevante en la Cámara de Diputados en la próxima legislatura.
Hay quien lo ubica como presidente de la Comisión de Presupuesto, una posición estratégica a la que debe llegar una persona de toda la confianza del presidente Enrique Peña Nieto.
La llegada de Del Mazo a ese puesto o a otro de relevancia en la Cámara de Diputados confirmaría que es el favorito del presidente para gobernar su estado natal.
Miembro de una dinastía de gobernadores –su abuelo y su padre, del mismo nombre, lo fueron– Alfredo del Mazo Mazapertenece al Grupo Atlacomulco, igual que el presidente.
En el 2011 era el favorito del entonces gobernador Peña Nieto para sucederlo y contaba con el apoyo de los factores de poder que confluyen en el Grupo Atlacomulco.
Sin embargo, el amago del entonces alcalde de Ecatepec, Eruviel Avila, de irse al PRD si no se le permitía competir dentro del PRI por la candidatura, hizo que los factores de poder cambiaran de opinión y postularan Eruviel, político del Valle de México, ajeno al Grupo Atlacomulco.
Del Mazo Maza tuvo que esperar. Obtuvo un cargo modesto dentro del gobierno del presidente Peña Nieto (director de Banobras) al cual renunció para buscar una diputación federal de mayoría.
Al lograr esa diputación por la vía del voto, Del Mazo envió el mensaje de que está preparado para obtener la candidatura que en el 2011 ya tenía en sus manos.
Pero para la postulación aún falta más de un año, lapso durante el cual pueden pasar muchas cosas.
OFF THE RECORD
**POR LOS CHESCOS
El gobierno no ha explicado cuál será el papel de los expertos colombianos y estadunidenses en la cacería de El Chapo.
¿Los extranjeros harán el trabajo fino y los mexicanos irán por las coca colas?
Es pregunta maliciosa.
**CARTELERA POLÍTICA
La película de la semana es: Bichos (1998) del director John Lasseter.
Sinopsis: “Crónica de un submundo en el que los insectos son pequeños en tamaño pero grandes en ambiciones, aunque también hay uno que otro honorable”.
Los protagonistas son El Piojo Herrera, La Piojita y La Chinche Martinoli.
**Debido a las vacaciones de su autor, esta columna se volverá a publicar el próximo 17 de agosto.
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Este título —original del periodista Marco Aurelio Carballo— sirva para subrayar dos muertes que ponen de luto a nuestro gremio.
Precisamente la del admirado Marco Aurelio —cronista singular— y la del fotorreportero Rubén Manuel Espinosa Becerril, asesinado el viernes.
Marco Aurelio fue un “grande” de nuestra generación —no sólo por su estatura—. Perdió una larga batalla contra el cáncer que lo machucó de cuerpo… y alma. Apenas hace diez días había sido homenajeado por 50 años de meritoria trayectoria atrapada entre dos pasiones: el periodismo y la literatura; un acto mínimo de justicia máxima para un modesto, discreto, rudo, duro y riguroso reportero, cuentista, novelista y poeta de calidad formidable.
Esperamos el “mamotreto” de sus crónicas súbitas recopiladas por su viudaPatricia Zama para releerlas junto con el resto de sus obras: Morir de periodismo —narra la génesis del diario Unomasuno—, Mujeriego, Crónica de novela, Vida real del artista inútil, Muñequita de barrio, Diario de un amor… yÚltimas noticias.
Si la muerte de Marco Aurelio Carballo entristece, el crimen de Rubén Manuel Espinosa Becerril enfurece.
El corresponsal de la agencia Cuartoscuro y el semanario Proceso fue torturado y asesinado con saña —al parecer por sicarios profesionales— junto a cuatro mujeres, en la colonia Narvarte; una de ellas ha sido identificada como Nadia Vera, exintegrante de la Asamblea Estudiantil de Xalapa y del movimiento #YoSoy132.
La Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos, de la Secretaría de Gobernación, indagan.
Según la organización Artículo 19, la muerte de Rubén Espinosa es la primera ejecución de un periodista desplazado por la violencia.
Hace siete semanas el fotorreportero abandonó Xalapa y vino a refugiarse a la Ciudad de México tras múltiples amenazas del gobierno veracruzano por su activismo ante la muerte impune de 11 informadores
—ahora se suma la suya—. Se le vio en público el 9 de junio pasado en la Plaza Lerdo de la capital veracruzana, donde fue colocada una placa para renombrar el sitio como Plaza Regina Martínez, periodista local asesinada en abril de 2012.
La muerte de Rubén Espinosa es otra agresión contra los periodistas, debe leerse como un asunto de Estado, impostergable. Lo contrario sería imperdonable complicidad infame.
EL MONJE LOCO: ¡Sin periodistas no hay periodismo; sin periodismo no hay democracia!, claman los “jarochos” decentes. Sumados estamos… furiosos y agraviados.
www.josecardenas.com
Twitter: @JoseCardenas1
LA RAZÓN
PULSO POLÍTICO
FRANCISCO CÁRDENAS CRUZ
Con la ejecución de Rubén Espinosa Becerril, el fotoperiodista veracruzano que fuera corresponsal del semanario Proceso y de las agencias Cuartoscuro y Ave Noticias, quien se vio obligado a salir de su estado para refugiarse en el Distrito Federal ante las amenazas de muerte que recibiera por su labor y cuyo crimen vuelve a indignar y a generalizar condena entre el gremio y organismos de derechos humanos, se convirtió en el quinto asesinado este año en Veracruz y el decimocuarto durante la gestión del gobernador priista Javier Duarte, en la que otros cinco colegas están desaparecidos.
La noche misma del sábado, horas después de confirmarse este nuevo crimen, grupos de reporteros y fotógrafos de medios locales se plantaron frente al palacio de gobierno de Xalapa, para exigir, con pancartas y gritos, una inmediata investigación de este repudiable hecho.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Tras de su repentina hospitalización en el Instituto Nacional de Nutrición, el sábado, por presentar síntomas de chikungunya, el líder de la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca, Rubén Núñez, fue dado de alta ayer, una vez que se le logró estabilizar de los problemas de hipertensión arterial y desnutrición que lo aquejaron.
De inmediato, regresó a la capital de su estado donde hubo una marcha de militantes de la revivida Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, la APPO, en apoyo a la disidencia magisterial y en donde para hoy está anunciada una reunión entre dirigentes sindicales y el gobernador aliancista Gabino Cué.
Habrá que ver si Núñez y los demás integrantes de la Sección 22 asisten, reacios como han estado a la transformación del Instituto Estatal de Educación que los despojó del control de éste que manejaron durante 23 años y que por poner fin a sus privilegios, ellos rechazan.
A dos semanas de que sus colegas y amigos le rindieran un homenaje al periodista y escritor Marco Aurelio Carballo López por sus 50 años en estos quehaceres, al que no acudió por estar gravemente enfermo, no resistió más el cáncer que lo aquejó en los últimos años y falleció la noche del sábado.
Fue reportero en Ultimas Noticias, Primera Edición, dirigido por el recordado Jorge Villa Alcalá, y después del diario Excélsior, bajo el mando del desaparecido don Julio Scherer, así como jefe de Información de UnomásUno; colaborador de varias revistas y autor de varios libros.
Marco perteneció a esa pléyade de excelentes reporteros que llegaron a convertir al Excélsior, de Scherer, en uno de los diarios más importantes no sólo de México y América Latina sino del mundo. A su esposa, Patricia Zama, a sus hijos Mario y Bruno y demás familiares, les enviamos nuestras más sentidas condolencias.
fcardenas@pulsopolitico.com.mx
Twitter: @MXPulsoPolitico

