Oaxaca de Juárez, 22 de mayo. Las altas temperaturas no sólo pueden afectarnos físicamente, desde deshidrataciones, golpes de calor y dolores de cabeza, son sólo algunos de los efectos físicos pero, ¿qué hay respecto a las afectaciones en relación a la salud mental y las altas temperaturas?
Dese hace algunos años, investigaciones y expertos en psicología han revelado que el humor de ser humano y el clima se encuentran estrechamente relacionados. Así lo revela también el estudio “Quantifying the Influence of Climate on Human Conflict” en relación a este tema publicado en la revista Science y elaborado por tres expertos estadounidenses.
Los resultados de esta investigación, que cubre todas las principales regiones del mundo con datos procedentes de Brasil, China, Alemania, Somalia o Estados Unidos, muestran patrones similares de conflictos vinculados al cambio climático, como el aumento de las sequías o el incremento de la temperatura media anual.
Según los investigadores, pertenecientes a la Universidad de Berkeley y de Princeton, si el calentamiento de la tierra prosigue, se podrían generar consecuencias desastrosas, esto relacionado con el aumento en los índices de violencia.
Tras esta investigación se reveló que la violencia de orden criminal: agresiones, muertes, violaciones o violencia doméstica, son más elevadas cuando la temperatura es más alta, por eso el cambio climático que afecta la temperatura en el mundo y en el país podría tener efectos alarmantes.
Si bien el estudio encuentra una fuerte evidencia de que los fenómenos climáticos pueden ser una causa de conflicto, los investigadores destacaron que no se señalan al clima como la única o principal causa de conflicto.
Ante esto, la psicóloga Mayte Ramírez Mendoza quien preside la Unidad Básica de Rehabilitación del DIF en Mixquiahula, Hidalgo, explicó a La Razón que en su experiencia, a su consultorio no ha arribado ningún caso en donde al aumento de la temperatura haya hecho que sus pacientes se vuelvan más agresivos, sin embargo, reconoció que todo cambio extremo puede tornarse una incomodidad para el humano, lo cual, provoca que el comportamiento sea más irritables, haciéndonos vulnerables y que nos molemos con mayor facilidad.
“El aumento de la temperatura afecta las rutinas cotidianas del ser humano, un ejemplo de esto, es durante la hora de dormir, el conciliar el sueño se vuelve complicado y por supuesto, no dormir bien afecta nuestra productividad y bienestar, estás alteraciones, modificarán nuestro comportamiento al día siguiente”, explicó la psicóloga.
Ramírez Mendoza, recalcó que adaptarnos a los climas extremos puede ser una molestia que nos afecta de distintas maneras, desde nuestra forma de vestir o peinarnos, hasta en nuestras relaciones personales y extrapersonales, en este sentido, explicó implica por tanto, un esfuerzo de nuestro organismo y de nosotros mismos por soportar las altas temperaturas, modificando nuestras rutinas, no siendo siempre cambios agradables, que al final de día efectivamente, se pueden traducir en irritabilidad y violencia en nuestro comportamiento diario.
Con información de:http://www.razon.com.mx
