Ramsés Ilescas
Oaxaca de Juárez, 14 de junio. Un vehículo que el Ejército Mexicano localizó abandonado, en realidad era un ataúd rodante pues en su cajuela guardaba el cuerpo de un sujeto ejecutado, pero las autoridades se dieron cuenta casi una semana después.
Este suceso fue descubierto en el corralón de la policía en San Pedro Pochutla, donde permanecía bajo resguardo la unidad de motor que el viernes pasado, el personal militar localizó abandonado a orilla de la carretera federal 200, en el paraje El Limón, Pochutla.
Nadie se preocupó por revisar la unidad de motor y la trasladaron intacta al encierro, sin embargo, con el paso de los días, comenzó a emitir un olor nauseabundo.
Fue hasta este miércoles cuendo la policía y un agente del ministerio público realizaron una revisión al auto, localizando un cadáver humano en estado de putrefacción.
También encontraron documentos a nombre de Arnold López Jiménez, originario del estado de Guerrero, quién sería la persona ejecutada.
