Oaxaca de Juárez, 26 de noviembre. El colesterol es un lípido en sangre que todos nosotros necesitamos para que nuestro organismo funcione de manera adecuada. Esto se debe, entre otras cosas, a que interviene en procesos importantes. Entre ellos, es precursor de vitamina D, de algunas hormonas y de las sales biliares que ayudan a digerir las grasas.
Lo que marca la diferencia es el tipo de proteínas al que se una. El HDL (colesterol unido a lipopotreínas de alta densidad) va desde los órganos hasta el hígado donde se destruye. Mientras que el LDL (lipopotreínas de baja densidad) hace al camino inverso por medio de la sangre y no solo no se destruye, sino que se puede acumular, por lo que puede ser peligroso. Es importante mantener este colesterol en niveles adecuados y, para ello, hay algunos alimentos que pueden ayudarnos.
Pescado
El pescado es una de las más importantes fuentes de omega 3. Este alimento nos ofrece una buena cantidad de ácidos poliinsaturados de cadena larga. Estos ayuda a mejorar nuestra presión sanguínea además de reducir el riesgo de que desarrollemos coágulos de sangre.

Algunos de los pescados más recomendables son la trucha de río, la caballa, las sardinas, el atún blanco, el arenque o el salmón ya que son los pescados que mayores concentraciones de omega 3 presentan. Es recomendable que consumamos pescados dos veces a la semana.
Chía
Las semillas de chía son uno de los vegetales que más cantidad de omega 3 nos ofrecen además de ayudar a reducir los triglicéridos. También tienen alto contenido en antioxidantes, vitaminas B1, B2, B3, calcio, potasio, hierro y magnesio.

Otro de los beneficios que ofrece es que son altas en fibras, lo que ayuda a que nuestro tracto digestivo absorba el colesterol. Este tipo de semilla es muy fácil de incorporar en nuestras comidas ya que no tienen sabor. Por ello, son ideales para incluir en nuestros postres, desayunos o bebidas lácteas.
Frutos secos



