Sarai Jiménez
Oaxaca de Juárez, 25 de junio. Autoridades de Santa María del Mar, Juchitán, solicitaron de manera urgente la presencia de la Guardia Nacional, para proteger la vida de todos los habitantes de esta comunidad, que ha cumplido 10 años sin acceso por vía terrestre y sin energía eléctrica.
El presidente del Comisariado Comunal y el agente Municipal, Eustacio Reyes Martínez y Gelasio Mateos Cruz, respectivamente, lamentaron que desde entonces la población entera ha sufrido muchas carencias pues tienen que atravesar el mar para abastecerse de lo más elemental, además de que en estos 10 años han vivido experiencias fatídicas como la del día 7 de enero del 2017, cuando los fuertes vientos voltearon una lancha en donde murieron ahogadas 3 personas.

Recordaron que es obligación del gobierno estatal procurar una vida digna para todos, pero en Santa María del Mar las dificultades para recibir atención adecuada en salud, educación, las enormes complicaciones que tienen para el abasto de víveres, el libre tránsito y sobre todo la seguridad han dejado en claro la ineficacia en seguridad, en procuración e impartición de la justicia del gobierno local.
Acusaron que marzo del 2017 el gobierno del Estado creó una ficticia comisión llamada ostentosamente “Comisión de Alto Nivel”, integrada por funcionarios sin ninguna capacidad.
No les ha bastado, señalaron, el infortunio de los más de mil 500 habitantes a quienes han mentido, engañado y mantienen en el olvido.
Acusaron que las graves omisiones gubernamentales han ensangrentado este territorio, ya que en sus acciones solo ven un apetito insaciable por sus riquezas naturales y marítimas.
Sostuvieron que los recientes hechos de muerte y dolor en la zona, les dan razones suficientes para preocuparse por su integridad, al ser los más pequeños, indefensos y más alejados de la franja costera.
Con los precedentes expuestos, demandaron a todas las instancias de gobierno y a los organismos de derechos humanos local, nacional y a la ONU, tomar las acciones preventivas y apremiantes para proteger la vida de las niñas y niños, de las mujeres y los hombres, así como de los adultos mayores que habitan esta comunidad.
