Oaxaca de Juárez, 10 de diciembre. El Club Primera Plana y el Club de Periodistas de Antequera A.C., entregaron reconocimientos por su trayectoria periodística a 7 destacados comunicadores oaxaqueños.
En un emotivo evento realizado en el patio central de la Biblioteca “Margarita Maza” de la ciudad de Oaxaca de Juárez, el Club de Periodistas de Antequera encabezado por el periodista oaxaqueño Ángel Soriano Carrasco, así como el club Primera Plana dirigido por Virgilio Adrián Arias Ramírez, reconocieron a sus pares quienes en conjunto suman más de dos siglos de experiencia, de sabiduría, de vivencia periodística a nivel local, nacional e internacional.
Entre los galardonados se encuentra Héctor Ramírez Puga caricaturista y director del periódico Extra de Oaxaca por 65 años de trayectoria.
De igual manera, Alfredo Arenas Casas, periodista independiente quien acumuló 55 años de experiencia periodística.
Al tomar la palabra, Alfredo Martínez de Aguilar, quien fue reconocido por sus 50 años de trayectoria, manifestó resultaba inconcebible que hoy los capos del narcotráfico, jefes de las bandas del crimen organizado, sean más honorables que muchos gobiernos, que muchos ministros de las iglesias, que muchos empresarios y también de algunos periodistas.
Sin embargo, dijo, “quiero dejar muy claro y que se oiga fuerte y lejos el problema en México, el problema en Oaxaca, el problema en América Latina y el mundo, no es el narcotráfico, el mayor problema, es la narcopolítica y la narcoeconomía, la complicidad de malos gobernantes, funcionarios, policías, militares.
Y recalcó, “que se oiga fuerte y que se oiga lejos, los periodistas y los comunicadores no somos enemigos de los gobiernos en sus 3 órdenes, no somos enemigos de los partidos políticos, no somos enemigos del crimen organizado, mucho menos del narcotráfico, sólo cumplimos nuestra labor por qué es la misión de vida que tenemos encomendada de anunciar la buena nueva, de trabajar y luchar por un mundo mejor que heredaremos a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos y obviamente un compromiso de vida de luchar contra las injusticias, contra los abusos, contra las arbitrariedades, contra la escandalosa corrupción e impunidad que pudre a nuestra santa patria”.
En este acto también fueron reconocidos los periodistas Juan López Bohórquez, director del portal Lector 2000 por 50 años trayectoria, Rebeca Romero Pérez, 45 años, directora de la Agencia Digital de Noticias del Sureste (ADNsureste.Info), por sus 45 años de labor periodística, pionera de la información digital en Oaxaca.
En presencia de políticos amigos de los laureados, recibieron su galardón Carlos Castellanos Alcázar, director del portal Presente de Oaxaca por sus 45 años como periodista y Juan R. Pérez Audelo, de Radio Fórmula Oaxaca por 40 años como periodista.
“Coincido plenamente, con quien afirma que estamos en un momento nuevo de la historia: Nunca hemos sabido más y nunca hemos recordado menos. La apelación al pasado para descifrar nuestro presente ha desaparecido. La moda es el paradigma de nuestro tiempo. Es triste reconocerlo, pero vivimos en una época de autocomplacencia y frivolidad; de individualismo y narcisismo”, expresó Juan Pérez Audelo al dirigirse a los presentes en representación de los periodistas.
Indicó que la democracia hoy en día es una amalgama turbulenta y opaca en donde la simulación y la incongruencia son el quid de nuestra vida en común.
En México, dijo, “vivimos un proceso de beatificación y momificación de los gobernantes. El patrimonialismo del poder público que nació en el pasado, pero se ha recreado con singular cinismo en el presente, ha traído consigo el nepotismo, el espíritu cortesano, las camarillas, el compadrazgo y, sobre todo, la impunidad arropada desde el poder público”.
Es por ello, señaló que en este entorno adverso y de inseguridad, “hay un desprecio brutal por el trabajo periodístico. Un doble discurso, una doble moral, que por un lado afirma respetar la libre expresión y por otro, la minimiza y la estigmatiza”.
Pérez Audelo aseguró que hoy el periodista se le denosta con apelativos como “medios y comunicadores carroñeros”, se ha querido reducir la crítica, la pluralidad de ideas a una sola interpretación, al aplauso multitudinario, al fanatismo y a una sola doctrina.
Apuntó que quienes se formaron y crecieron en la vieja escuela del periodismo impreso, de la rotativa y el olor de la tinta y el papel, vieron con sorpresa, aunque con resignación, la irrupción de la técnica, la erudición y la psicoterapia de las redes sociales; el periodismo “a la carta”, el abandono de la mística del reportaje o la crónica, y la apuesta a la banalidad y a la inmediatez, y por ello, con cautela y convicción tuvieron que treparse al tren de la modernidad ya que no hacerlo sería una torpeza negar esta realidad.
“Porque en las nuevas tendencias del periodismo hecho en horno de microondas, una simple pregunta es motivo para pasar de la sublimidad desdeñosa al obsequioso servilismo. En sentido contrario, hemos sido testigos de la crisis del periodismo impreso, el cierre de empresas, el despido de colegas forjados en la convicción, la disciplina y el sacrificio.”

“Hemos defendido la libertad de expresión y de prensa, pero también hemos padecido la censura y a bogar en un mar encrespado frente a las pautas publicitarias, tan necesarias para la supervivencia de esos medios”, subrayó.
Lamentó la pérdida muchas vidas en las filas del periodismo a veces en un afán suicida, desafiando a los grupos criminales, muchos de esos crímenes han quedado en la impunidad, sin embargo, otros quienes han sucumbido dedicados a la zalamería y a la apología del poder público, perdieron credibilidad.
Los periodistas, expresó el comunicador, no son depositarios de la verdad absoluta, ni mucho menos, jueces o fiscales para juzgar, “somos seres humanos, no Dioses”, como decía Virgilio, recalcó.
Agradeció a la convocatoria del Club Primera Plana, “una institución periodística con loable trayectoria de décadas y del Club de Periodistas de Antequera, cuyo reconocimiento nos da nuevos bríos para seguir en la brega en nuestras trincheras; para continuar en la búsqueda de la verdad y la justicia sin las ataduras de la superstición, el adoctrinamiento y el fanatismo”.
Y recalcó como apuntó Balzac “Doblarse, es cometer la acción más deshonrosa entre todas las que pueden vulnerar a un ser humano”.
El también periodista Leandro Hernández, de la vieja guardia, como son conocidos los colegas quienes iniciaron en esta noble labor desde hace décadas, condujo el evento como maestro de ceremonia haciendo mención de la semblanza y andanzas de cada uno de los galardonados ahí presentes.
