La Razón
Oaxaca de Juárez, 10 de diciembre. Tiene razón el rector de la UNAM, Luis Enrique Graue, cuando dice que la Reforma Educativa es un primer paso y que más bien son cambios en contratación y evaluación de profesores.
Se requiere de otra etapa que todavía no se vislumbra en que se instrumenten cambios en el trabajo del aula, en los métodos de estudio, en contenidos y en general en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Una parte de lo que ha pasado —maestros muertos, policías y profesores lesionados, detenidos, carreteras y oficinas vandalizadas, protestas— puede terminar por ser anécdota riesgosa y frustrante si no hay una segunda etapa.
Los mentores que están en contra de la aplicación de exámenes y en general de la reforma están en medio de un proceso que va a resultar definitivo en el futuro de su organización gremial. Sus argumentos se diluyen y en muchas ciudades les han tomado distancia.
Su discurso no es claro como para entender sus puntos de vista. Han hecho de sus protestas y manifestaciones argumentos y esto no da para tener un diálogo y entendimiento. Está visto que el mejor terreno son las calles y no necesariamente las aulas.
A esto sumemos que han presentado hechos graves que se les han ido revirtiendo. En Acapulco un docente fue atropellado por un camión de la CETEG que se fue contra la policía. El martes en Ocozocoautla, Chiapas, se presentó un incidente similar.
La policía y los integrantes de la CNTE tienen versiones opuestas sobre lo sucedido en Chiapas. Hasta ahora, con la información que han dado a conocer las partes, parece que el camión que atropelló al profesor David Gemayel Ruiz era de sus compañeros. El incidente se pudo haber presentado debido a la pérdida de control del vehículo en uno de los muchos intentos por enfrentar a la autoridad.
El costo para la partes es cada vez más alto. Se ha echado a andar una maquinaria para aplicar exámenes que si bien va cumpliendo objetivos de la reforma el problema es que en el mediano plazo puede quedar una estela de inconformidad, rencores y aislamiento.
No se ve salida. La segunda etapa puede marcar diferencias sustanciales y también el que los maestros se vean en el espejo y que reconozcan que los tiempos de complicidades y privilegios debe ser pasado y sobre todo que vean resultados de la reforma.
RESQUICIOS. Así nos lo dijeron ayer:
Los legisladores tienen miedo de aprobar las leyes del Sistema Nacional Anticorrupción, quizá porque se les pueden revertir; de otra manera no se entiende. Sin leyes no hay avance alguno: Mauricio Merino, CIDE.
solorzano52mx@yahoo.com.mx
Twitter: @JavierSolorzano
