Jorge Castañeda
Oaxaca de Juárez, 24 de junio.Debido a los efectos del Calentamiento Global, el rendimiento de los cultivos se reducirá notablemente a partir de la próxima década, si no se logran implementar medidas inmediatas para acelerar la introducción de nuevas variedades mejoradas, mismas que sean resistentes a las altas temperaturas y a la menor disponibilidad de agua.
Así lo advierte una investigación científica encabezada por la Universidad de Leeds (Reino Unido), la cual concluye que es indispensable adoptar mecanismos urgentes para evitar que el Cambio Climático tenga un mayor impacto en la agricultura y en la seguridad alimentaria mundial.
En información publicada por Nature Climate Change, a la cual foroambiental.com.mx y ADN Sureste tuvieron acceso, se destaca que los trabajos de investigación de los científicos se centraron en el cultivo de maíz en África, aunque se explica que el proceso subyacente afecta a las cosechas en todo el trópico, por lo que es inminente que se presente la reducción de varios tipos de granos, plantas y frutos.
Por ello, el estudio indica que “el desarrollo de nuevas variedades de cultivos mejor adaptadas a las nuevas condiciones climáticas, es vital para el futuro de la producción alimentaria”.
Según la investigación, los expertos se centraron, especialmente, en el efecto que tiene la temperatura en la duración de los cultivos, es decir, en el tiempo entre la siembra y la cosecha, pues a más calor menos tiempo, lo que se traduce también en un plazo más corto para que produzca y acumule biomasa.
Los datos apuntan a que la duración de los cultivos será “significativamente más corta ya en 2018 en algunos lugares y en 2031 en la mayoría de las regiones de África donde crece maíz”, aunque también advierte que esto mismo ocurrirá con diversos cultivos básicos para la alimentación mundial.
Las previsiones más optimistas, que suponen una acción combinada de agricultores, políticos y mercados para crear nuevas variedades en 10 años, señalan que las cosechas podrían adaptarse a las temperaturas hacia 2050, por lo que ya habrá efectos muy negativos para la producción de diversas cosechas.
El equipo de científicos, integrado por expertos en agricultura, clima y ciencias sociales, analizó las opciones para asegurar un desarrollo más rápido de nuevos cultivos y su llegada al campo, lo que requiere la mejora de las técnicas de cribado bioquímico, de las políticas gubernamentales y del acceso de los agricultores a los mercados.
Al respecto, el doctor Andy Jarvis, del Centro Internacional para la Agricultura Tropical (CIAT), indicó que la inversión en investigación agrícola para desarrollar y difundir nuevas tecnologías de semillas “es una de las mejores inversiones” que se pueden realizar para la adaptación al clima.
Además, defendió que fondos destinados a frenar el Calentamiento Global se empleen en ayudar a los agricultores del mundo, para que vayan varios pasos adelante del Cambio Climático, lo que representaría “grandes beneficios para la seguridad alimentaria global”.Finalmente, los científicos de la Universidad de Leeds propusieron también en sus conclusiones un plan alternativo, que consiste en utilizar modelos de Calentamiento Global para determinar las temperatura futuras, es decir, calentar invernaderos hasta ese punto y desarrollar en ellos nuevas variedades de cultivos, para que puedan ser resistentes a lo que nos depara en el futuro inmediato el Cambio Climático.
Jorge Castañeda es colaborador especial de ADN Sureste y
Director Editorial de foroambiental.com.mx
La mejor página sobre Ecología en México
