Oaxaca de Juárez, 1 de enero. De acuerdo al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) las poblaciones callejeras conforman uno de los grupos más excluidos y vulnerados, a pesar de tener los mismos derechos humanos que la población en general.
Apunta que la sociedad mexicana sigue aún sin reconocer a las poblaciones callejeras como sujetos de derecho y somos testigos con frecuencia de casos en donde estas personas de todas las edades –desde niños y jóvenes, hasta adultos mayores, y en diferentes partes país, son discriminadas, abusadas, violentadas y criminalizadas.
5 datos sobre la población callejera
- Las poblaciones callejeras continúan al margen de las políticas públicas gubernamentales, prueba de ello es que no existen datos estadísticos oficiales sobre este grupo poblacional que permitan un diagnóstico de la situación.
- De acuerdo con un censo efectuado en 1995 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la oficina del Distrito Federal del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF-DF), se lograron contabilizar 13 mil 373 niños y niñas menores de 18 años en situación de calle en el área metropolitana, de los cuales 85 por ciento eran varones y 15 por ciento mujeres.
- Sobre el inicio de su vida en la calle, el 60 por ciento de los niños y niñas encuestados comentaron que inició entre los 10 y 14 años; 40 por ciento entre los 5 y 9 años.
- Cuatro de cada 10 niños y niñas encuestados argumentaron malos tratos al interior de la familia como la principal razón de estar en la calle. Los principales riesgos que ellos mismos reportaron son el maltrato de la gente (28 por ciento) y la extorsión de policías (20 por ciento).[2]
- Aunque el tema de la discriminación contra las poblaciones callejeras no debe ser reducido a su aspecto económico, cabe destacar que de acuerdo con la última Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (2010), la riqueza es el factor que más provoca divisiones entre la gente. Sin importar el nivel socioeconómico, seis de cada 10 personas encuestadas consideran que lo que más divide a la gente en México es la riqueza.
Conapred reconoce que es imperativo generar información estadística para la generación de políticas públicas para la atención de las poblaciones callejeras, tomando en cuenta el enfoque de derechos humanos así como para redoblar esfuerzos para eliminar prejuicios y estigmas.
Algunos de los principales obstáculos que restringen el libre y completo goce de derechos humanos de las poblaciones callejeras destacan los siguientes:
- La sociedad aún no reconoce a las poblaciones callejeras como sujetos de derechos en igualdad de condiciones.
- Las representaciones sociales todavía les miran y tratan como potenciales delincuentes, lo que agudiza los actos de discriminación y violencia tanto del Estado como de la población en general.
- Las acciones y programas gubernamentales basados en la “discriminación tutelar” tratan a estas poblaciones como objetos de protección, como víctimas y/o como potenciales delincuentes, afectando, entre otros, sus derechos humanos a la integridad, a la libertad y a la seguridad personal.
- Faltan políticas públicas que atiendan y prevengan las raíces del fenómeno callejero, así como estrategias y programas integrales que eviten acciones de “cero tolerancia”, estigmatización, discriminación y criminalización de la pobreza en contra de las poblaciones callejeras.
- Se requieren espacios de coordinación y concertación entre las dependencias para una adecuada atención de las poblaciones callejeras y entre los programas gubernamentales y los de la sociedad civil para aprovechar su experiencia y propuestas con enfoque de derechos humanos.
- Falta información estadística confiable, sistemática, desagregada y que considere la situación contextual de las poblaciones callejeras.
- Falta regulación y supervisión oficial de los centros de rehabilitación y tratamiento de adicciones llamados “anexos”.
- Persiste la discriminación que les obstaculiza el acceso adecuado y oportuno a los servicios de salud, incluidos los servicios de emergencia.
- Factores como la carencia de redes sociales positivas, el estigma social que les acompaña, la discriminación que reciben por su apariencia, el consumo de drogas, la falta de documentos oficiales y de una vivienda fija, resultan en la restricción de posibilidades de subsistencia y acceso al empleo de las poblaciones callejeras.
Juan Martin Pérez, Director Ejecutivo de REDIM explica que el término “población callejera” permite reconocer los factores estructurales y económicos que llevan a las personas al espacio público y les impiden salir de él. Menciona que: “La vida callejera se integra por diversas poblaciones que interactúan en un mismo ‘espacio operacional’ como medio de sobre vivencia para resolver necesidades diferentes.”
Cabe mencionar que la relatora sobre Derechos de la Niñez de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Rosa María Ortiz, señaló en ocasión de su visita a México en octubre de 2014, que se deben “implementar programas adecuados y coordinados para garantizar que esta población, una de las más vulnerables de México, tenga un acceso efectivo a ejercer sus derechos humanos de acceso a la justicia, a la protección de la familia, a la educación, a la salud, entre otros.”
