Oaxaca de Juárez, 17 de noviembre. Por medio de un reporte de vigilancia genómica, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) informó que la subvariante del Covid-19, identificada como BQ.1, ya está presente en México. La conocida en redes sociales como “Perro del infierno”, no es una variante del tipo predominante.
Las secuencias registradas, tiene un predominio de Omicron del 98 por ciento, mientras el resto, el 2 por ciento, engloba las demás variantes del coronavirus. Según las previsiones, esta sería la responsable de la mitad de los contagios que se puedan dar para final de noviembre y principios de diciembre.
Las autoridades sanitarias identificaron el primer caso de “Perro del infierno”, en la Ciudad de México durante los primeros días del mes de noviembre. Al momento se han registrado 95 casos confirmados en todo el país, los cuales están ubicados en los estados de Nuevo León, Campeche, Tabasco, Yucatán, Estado de México y, como se mencionó, en la capital del país.
¿Por qué se llama “Perro del infierno”?
La subvariante de ómicron “Perro del Infierno” o “Cerberus”, recibe este nombre en honor al perro del dios griego Hades, esto por ser una subvariante de alto nivel de transmisibilidad, de entre un 10 y hasta 30 por ciento más contagiosas que sus predecesoras BA.4 y BA.5.
Es importante mencionar que Cerberus, Can Cerbero, o Canserbero era un perro de tres cabezas (aunque Hesíodo decía que este en realidad tenía cincuenta cabezas y en lugar de tener cola tenía una serpiente) y que según la mitología griega era el encargado de vigilar las puertas del infierno.

El Heraldo de México/Foto:Especial

