Jesús Jiménez
Oaxaca de Juárez, 4 de mayo. El activista Roque Coca Gómez, aseguró que desde el momento de su detención el 7 de junio de 2015, fue objeto de torturas y señalamientos falsos.
Aseguró que participó en la marcha convocada por la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el marco de las elecciones federales.
Sin embargo, cuando se retiraba fue interceptado por Policías Viales que lo bajaron de su camioneta, la cual le confiscaron, y se lo llevaron detenido al cuartel de la Policía Estatal en San Bartolo Coyotepec.
Dijo que sus derechos fueron violentados, al mismo tiempo que daba su declaración estaban elaborando el parte en donde se le acusaba.
Fue traslado en avión a la Procuraduría General de la República (PGR), en donde fueron liberando a más detenidos hasta solo dejar a otros 25 con él.
Se le acusó de terrorismo, de utilizar armas de uso exclusivo del ejército en la modalidad de bombas, cuando esto no está tipificado en las leyes.
Fue internado en un penal de Veracruz, y después de nueve meses lo llevaron al penal de Mengolí de Morelos, Miahuatlán, pero durante el trayecto lo golpearon hasta fracturarle las costillas.
Después de 4 meses en este lugar, logró un amparo para que lo llevaran al penal De la Villa de Etla, en donde permaneció hasta lograr su libertad este 2 de mayo.
Aseguró que las autoridades estatales mantienen acciones enfocadas a criminalizar la lucha social, con prácticas violatorias de los derechos humanos.
