Oaxaca de Juárez, 20 de julio. DE ANÁLISIS POLÍTICO ¿Realmente los maestros son culpables de la situación en la que está educación pública?… ¿O el culpable es el gobierno? Que hoy explota el sentimentalismo mexicano, al colocar a los niños, como víctimas de los “despiadados profesores”.
En la época de los 70’s con motivo de los golpes militares en el Cono Sur, Luis Echeverría (Presidente de México 1970-1976), apoyó hasta donde pudo al gobierno chileno de Salvador Allende. Lo apoyó hasta el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Que fue cuando Echeverría dio instrucciones al embajador Gonzalo Martínez Corbalá para que abriera las puertas de la representación mexicana a los allendistas y envió un avión para rescatar a Hortencia Bussi, la viuda de Allende, y a otras personalidades de la izquierda chilena.
Echeverría admitió y protegió a numerosos exiliados chilenos, todo esto estuvo muy bien, pero, desgraciadamente los enquistó mayoritariamente en la Secretaría de Educación Pública (SEP). Y los chilenos, apoyados, aunque en menor número, de argentinos y uruguayos. Se dieron gusto cambiando el plan de estudios y los libros de texto. Los exiliados sudamericanos eran capaces, pero, no conocían la realidad mexicana… y esa “reforma” fue un sonado fracaso, al punto en el que los libros de texto eran incomprensibles para los niños mexicanos, porque los sudamericanos usaban regionalismos que no entendíamos nosotros, y porque además, los libros no eran acordes a la realidad mexicana, dado su desconocimiento de la historia mexicana. En esto no tuvo nada que ver el sindicato, ni mucho menos la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que en ese tiempo ni existía.
Cuando Carlos Salinas (Presidente de México 1988-1994), sacó del gabinete y de cualquier ilusión futurista a Manuel Bartlett y lo envió a la gubernatura de Puebla. Llevó a Ernesto Zedillo, de Programación y Presupuesto a Educación Pública.
Poco tiempo le tomó al nuevo secretario de la SEP, en armar un escándalo, cuando encargó a Héctor Aguilar Camín y a Enrique Florescano la edición de nuevos libros de texto gratuitos, los de historia para cuarto, quinto y sexto grado de primaria, por la módica suma de 160 mil nuevos pesos (más de 500 mil dólares).
Los connotados intelectuales atendieron en el acto la propuesta y a su vez llamaron a un grupo de historiadores para que redactara los libros a 10 mil pesos por capitulo. En sólo tres meses autores y editores tuvieron listos los libros, que fueron impresos sin concurso, junto con la guías para los maestros, por la Editorial Santillana, del poderoso consorcio Multimedia Prisa, dueño de impresoras, editoriales, cadenas de radiodifusión y periódicos, entre ellos el diario madrileño El País.
Los nuevos libros de historia en el acto fueron considerados “una vasta operación de revisión ideológica”. En ellos desapareció el Pípila, junto con Jacinto Canek, Gonzalo Guerrero y Felipe Carrillo Puerto. También se rebajaron las alturas míticas de los Niños Héroes, Zapata y Villa, mientras que Juárez resultó ser un abogado de tiempos de la Reforma. En cambio, revaloraron a Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna y a Porfirio Díaz. También le dieron brillo a los pedestales de Plutarco Elías Calles y Miguel Alemán. La pérdida de más de la mitad de territorio nacional ya no fue por un despojo de Estados Unidos, sino que se debió a la desunión de los mexicanos. Además, cantaban las glorias a Carlos Salinas por su proyecto económico, el Programa de Solidaridad, el Tratado de Libre Comercio. Las críticas llovieron por todas partes. Se dijo que los libros estaban hechos al vapor, sin rigor, y que parecían más bien cápsulas informativas. También se quejaron los comentaristas e intelectuales, pero especialmente los maestros, que en varios lugares se negaron a usarlos.
Por si fuera poco, el ejército se puso furioso porque lo responsabilizaban de la matanza de Tlatelolco. Todo parecía indicar que, con esos libros, Ernesto Zedillo acababa de sepultar cualquier posibilidad que pudiese tener de aspirar a la presidencia… pero, no fue así, lo tuvimos que padecer de Presidente de la República.
En todo esto, tampoco tuvo nada que ver nada la CNTE… así que ¿de quién es la responsabilidad del fracaso de la educación en México? Objetivamente, de los maestros no, sino de los corruptos e incapaces secretarios de la SEP y de sus correspondientes Presidentes de México.
La educación superior en México se ha ido privatizando y eso solamente se ha traducido en un gran negocio para Los legionarios de Cristo (Universidad Anáhuac), los jesuitas de la Universidad Iberoamericana, el Tecnológico de Monterrey, etc. Y en ningún beneficio para las clases populares.
Ahora Peña Nieto va tras la privatización de la educación básica. Solamente habría que recordarle que: Chile privatizó la educación y que la presidente Michelle Bachelet, que inició su mandato hace cinco años, hoy está con serios problemas de control del país. De una aprobación de 84 por ciento cayó a 27 por ciento. Y ni la Copa América conseguida por la selección de futbol pudo aminorar las protestas, al contrario, las manifestaciones estudiantiles tuvieron resonancia internacional, igual que los casos de corrupción que marcan su gobierno.
El presidente Peña Nieto declaró con motivo de la fuga del Chapo, que la fuga ponía en manifiesto la necesidad de una “reforma” del sistema Judicial porque no está funcionando. Si aplicáramos su apreciación, entonces, ¿también tendríamos que reformar y privatizar la presidencia, para que funcione?
La solución del país no ha sido la privatización, ni los Tratados de Libre Comercio. Pero la corrupción y el engaño han proliferado para “justificarlos”… Peña Nieto ha gastado más en medios, en menos de 3 años, de lo que Fox y Calderón gastaron juntos en 12 años, que ya era decir bastante.
A Luz y Fuerza no la quebraron los trabajadores del SME, la quebraron los funcionarios políticos corruptos que la dirigían… y tan no era la solución, que ahora al DF le cuesta el triple la energía eléctrica y con un servicio mucho peor.
¿Realmente los maestros son culpables de la situación en la que está la educación en México?… ¿O el culpable es el gobierno? Que hoy explota el sentimentalismo mexicano, al colocar a los niños, como víctimas de los “despiadados profesores”.
¡Suerte! y hasta el próximo De Análisis Político.
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