Oaxaca de Juárez, 4 de febrero. Este miércoles se difundió la existencia de un salón de belleza que opera en el Senado de la República para ofrecer servicios a legisladoras.
Periodistas de Proceso y Reforma acudieron a la oficina, ubicada en el segundo piso de la torre del Hemiciclo.
Al abrir la puerta, sorprendieron a la senadora Juanita Guerra Mena, del Partido Verde.
La representante popular actuó sorprendida y negó cualquier irregularidad; incluso cuestionó a los comunicadores si ellos no se aplican tintes en el pelo.
El espacio cuenta con dos espejos, un lavabo, sillones y herramientas propias de los salones de belleza.
El escándalo se trasladó a redes sociales, donde surgieron críticas al Senado por habilitar un espacio de estas características, en particular contra Morena, partido que domina políticamente la cámara alta y que hace campaña con el valor de la austeridad.
Después del revuelo en redes, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, dijo que el espacio se habilitó para dar apoyo a las senadoras y que no se trata de “nada anormal”.
Sostuvo que cada legisladora paga los servicios que recibe y reconoció el trabajo de Jazmín, sin mencionar apellido, por peinar y maquillar a las senadoras.
Posteriormente, periodistas que cubren el Senado se presentaron fuera de la oficina habilitada como salón de belleza, pero encontraron que el área ya había sido clausurada por el servicio de seguridad.
La senadora Guerra no aclaró de inmediato su papel en estos hechos.
El diario Reforma atribuyó la existencia del salón de belleza a la morenista Andrea Chávez, quien negó estar involucrada:


