Oaxaca de Juárez, 3 de noviemnre. Los lujos de los criminales no conocen límites un ejemplo de ello es el panteón Jardines del Humaya, ubicado en Culiacán, Sinaloa y el cual alberga los restos de varios narcotraficantes.
Al cruzar la reja del panteón resaltan las imponentes estructuras. Pareciera que esa orilla del bulevar Emiliano Zapata, de Culiacán, fuese una extensión de Beverly Hills en Los Ángeles.
Los albañiles que diariamente laboran ahí, también gozan de los beneficios de las narcotumbas, pues poseen vehículos y camionetas de lujo.
El costo de un nicho es de aproximadamente 50 mil pesos, sin embargo, el precio de un mausoleo llega a alcanzar hasta los seis millones de pesos, todo depende del lujo que la familia quiera para el difunto.
Algunas de las narcotumbas cuentan con aire acondicionado, salas, cuartos, parrillas, baños, wifi y hasta circuitos de seguridad.
Según relatan albañiles del cementerio en el caso de Arturo Beltrán Leyva, abatido por integrantes de la Marina en Cuernavaca, Morelos, en diciembre de 2009, fue sepultado en un cajón bañado en oro.
La excéntrica petición contrasta con la sencillez de su altar, que consta de una cruz de mármol y un arreglo floral de girasoles; una barra con dos figuras de la Virgen de Guadalupe, una fotografía de él y una más con carta que le escribió su hija, Gloria. También hay una lata de cerveza Tecate Light abierta y unos cerillos Clásicos, todo esto dentro de una humilde capilla de tres metros y medio de altura.

A unos metros de distancia está el mausoleo de otro de los líderes del cártel de Sinaloa, Ignacio Nacho Coronel, de quien también se presume que tuvo un féretro bañado en oro.
En su altar, resaltan un cuadro de la Virgen de Lourdes, varios gallos y caballos de metal posan junto a botellas de tequila y una figura de San Judas Tadeo. De la sala principal emergen unas escaleras hacia un primer nivel, en el cual hay una sala de estar, baño y una recámara.
Otro punto que destaca por su sencillez y por la importancia del personaje es la de Arturo Guzmán Loera, hermano de El Chapo.
Ahí susfamiliares le dejaron en su altar una colección de carros a escala, donde destacan 16 Volkswagen de diferentes tamaños, tipos y colores.
Los líderes del cártel algunas veces compran decenas de fosas funerarias por adelantado en Jardines de Humaya.
Con información de: Milenio y TeleMundo/Vía:La silla Rota
