Oaxaca de Juárez, 8 de mayo. En Hong Kong ya se han confirmado 11 casos de personas que contrajeron hepatitis E de ratas, sin embargo los expertos creen que existe la posibilidad de que situaciones similares se estén presentando en otras partes del mundo.
Todo comenzó en 2018, cuando investigadores de enfermedades infecciosas de Hong Kong detectaron a un paciente al que se le había trasplantado un hígado previamente. En ese momento, el órgano reaccionaba de manera similar a cuando está infectado de hepatitis E, sin embargo, tras realizar exámenes de laboratorio, se descubrió que no era el caso, reportó CNN.
Posteriormente realizaron otro tipo de prueba y detectaron, por primera vez en la historia, la hepatitis E de rata en un humano, lo que sorprendió al microbiólogo Siddharth Sridhar.
“De repente, tenemos un virus que puede saltar de las ratas callejeras a los humanos”, declaró a CNN el especialista descubridor del caso.
Hasta ese momento, parecía solo una anomalía. Nada de qué preocuparse. Pero posteriormente se detectaron 10 casos HEV de rata positivos similares. El más reciente se reportó el 30 de abril de 2020, es un hombre de 61 años con función hepática normal, de acuerdo con información de CNN.
”Mi sensación es que esto ha estado sucediendo durante mucho tiempo”, afirma Sridhar. El experto cree que esto probablemente empezó a pasar antes de 2018 y no solo en Hong Kong. El problema, dice, es que no es algo que se esté buscando activamente en otros países.
Y es que se necesita una prueba especializada para hallar la HEV de rata en humanos.
En contraste a lo que señala el experto, solo se ha detectado un caso fuera de Hong Kong, fue el de un hombre en Canadá que había viajado previamente a África, según se reportó en 2019.
Los síntomas son fiebre, ictericia y un agrandamiento del hígado. No obstante, hay casos en los que el enfermo está casi asintomático.
De hecho, las personas sanas, principalmente jóvenes, probablemente no tengan de qué preocuparse; el problema es para quienes tienen un sistema inmunológico debilitado, pues pueden presentar severo daño hepático a largo plazo.
El riesgo está en que el virus infecte a las personas a nivel mundial sin ninguna medida de control. Lo que pondría en peligro a personas de la tercera edad, así como a gente con VIH y condiciones similares.
