Oaxaca de Juárez, 12 de octubre. La piratería le cuesta a la economía mexicana 236 mil millones de pesos anuales, que representan 1.25 por ciento del PIB, de acuerdo con el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Enrique Guillén Mondragón.
Sostuvo que dichas pérdidas se relacionan con la venta y distribución de productos de contrabando y pirata, como películas, videojuegos, software, accesorios de vestir, series de televisión, perfumes, cosméticos, juguetes y pilas.
“Es un costo que no podemos tener el lujo de incrementar en una economía en la que cuando mucho se estima un crecimiento del 2.5 por ciento, para este año”.
Para el empresario, las implicaciones de este delito también son trascendentales para los ingresos del Estado, fundamentalmente porque las actividades productivas desempeñadas por la ilegalidad y la economía informal no pagan impuestos, ni sufragan lo correspondiente al uso de los bienes, servicios y espacios públicos.
Además, puede haber problemas para la salud de las personas, pues estudios realizados por la industria tabacalera en diferentes marcas de cigarros pirata, han encontrado basura, restos de alfombra, residuos de tejido humano, madera, paja y heces fecales animales y humanas, lo cual representa contaminación directa.
Guillén Mondragón sostuvo que México es de los países más afectados por la piratería, estimar la magnitud de los efectos que tienen las actividades informales sobre el sistema económico, es un proceso complejo, fundamentalmente porque su naturaleza implica la carencia de registros.
En ese sentido, citó el estudio “Piratería: entendiendo el mercado sombra en México”, realizado por el Centro de Investigación para el Desarrollo AC (CIDAC) y la American Chamber of Commerce of Mexico, en 2014, en el cual se revela que el “mercado de lo prohibido” generó al país un quebranto mayor a los 43 mil millones de pesos, sin contar los valores de los aseguramientos, pérdidas de empleos formales, impactos en la recaudación y las huellas en la salud de los consumidores.
“Este monto representa 28 por ciento más que el presupuesto total de 2015 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt); 34 veces más que el presupuesto 2015 del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), y una pérdida recaudatoria de poco más de seis mil millones de pesos por impuesto al valor agregado (IVA)”, precisó
